El Club Deportivo Jorge Wilstermann atraviesa un momento complejo que ha llevado a la directiva a tomar decisiones estratégicas para intentar revertir la situación deportiva e institucional que enfrenta actualmente. En una medida que refleja la necesidad de recurrir a lo conocido y confiable, el mando del equipo ha regresado a manos de uno de sus íconos más representativos: Edward Chespi Zenteno. Esta decisión se da en un contexto de incertidumbre y desafíos que han marcado las últimas semanas en el club.
La salida del técnico argentino Daniel Brizuela, apenas un mes después de su incorporación, fue anunciada oficialmente por la institución. Las razones expuestas apuntan a motivos personales del entrenador, quien no logró consolidar su proyecto en el equipo aviador. Su paso por Wilstermann estuvo marcado por una presencia física limitada al frente del plantel, ya que gran parte de su tiempo transcurrió fuera del país, lo que dificultó el desarrollo y la implementación de su trabajo técnico. Esta circunstancia debilitó aún más su breve ciclo en el club, impidiendo que se estableciera una continuidad necesaria para mejorar los resultados deportivos.
Ante esta coyuntura, la dirigencia optó por un cambio que busca estabilidad y confianza en alguien con profundo conocimiento del club y su entorno. Edward Zenteno, reconocido exjugador y figura emblemática del Wilstermann, asume ahora la dirección técnica con la responsabilidad de levantar al equipo en un momento delicado. Su nombramiento responde a la necesidad urgente de encontrar soluciones internas ante las dificultades tanto institucionales como deportivas que afectan al Aviador.
La elección de Zenteno no es casual ni improvisada; su experiencia reciente como director técnico incluye haber logrado mantener al Aurora, histórico rival del Rojo, fuera de la zona de descenso. Este antecedente le otorga credibilidad para afrontar el reto actual y para intentar revertir el rumbo negativo que atraviesa Wilstermann. La confianza depositada en él refleja además una apuesta por alguien que conoce bien las dinámicas del fútbol local y que puede conectar eficazmente con los jugadores y la afición.
Sin embargo, los problemas para Wilstermann no se limitan únicamente al ámbito deportivo ni a cambios técnicos. La institución también enfrenta complicaciones administrativas significativas, evidenciadas por un nuevo bloqueo impuesto por FIFA, el décimo en total contra el club. Este tipo de sanciones suele derivar en restricciones para inscribir jugadores o realizar transferencias, afectando directamente la capacidad operativa del equipo y complicando aún más su situación competitiva.
En conjunto, estos hechos reflejan un escenario turbulento donde las decisiones deben ser rápidas pero también estratégicas para evitar mayores daños al prestigio y desempeño del club. La vuelta a lo conocido mediante el nombramiento de Edward Zenteno busca justamente estabilizar el entorno e iniciar un proceso de recuperación tanto dentro como fuera del campo. El reto es mayúsculo dado el contexto actual, pero también representa una oportunidad para fortalecer los vínculos con la identidad histórica del Wilstermann y recuperar la confianza perdida entre sus seguidores.
Para la afición aviadora, esta etapa supone una mezcla de esperanza y preocupación. La esperanza radica en ver cómo una figura emblemática puede devolverle al equipo esa garra característica y mejorar los resultados; mientras que la preocupación surge ante las limitaciones impuestas desde instancias superiores como FIFA y las dificultades internas que han llevado a estas medidas drásticas. En definitiva, la situación exige unidad, compromiso y trabajo conjunto para superar las adversidades y devolverle al club su lugar destacado dentro del fútbol nacional

