Samuel Doria Medina, líder del partido Unidad Nacional (UN), ha expresado su opinión sobre la crisis generada por la gasolina desestabilizada en Bolivia, asegurando que los problemas que enfrenta la estatal Yacimientos Petroleros Fiscales Bolivianos (YPFB) no son resultado de un sabotaje externo, sino más bien de fallas internas. Doria Medina, quien ha sido un crítico constante de la gestión del gobierno en materia de hidrocarburos, instó a realizar una investigación exhaustiva para esclarecer las causas que llevaron a esta situación.
En declaraciones recientes, Doria Medina subrayó que las dificultades con la gasolina provienen de decisiones tomadas dentro de la empresa estatal. “Creo que todas esas teorías, hipótesis de sabotaje, no han sido un problema de afuera, ha sido de adentro de Yacimientos”, afirmó con contundencia. El líder político enfatizó la necesidad urgente de identificar y sancionar a los responsables de lo que considera una mala gestión.
El conflicto se intensificó en los días previos al Carnaval, cuando los problemas relacionados con la gasolina comenzaron a afectar gravemente al sector del transporte, provocando protestas y bloqueos en varias regiones del país. En este contexto, Doria Medina criticó las decisiones tomadas por YPFB, señalando que se adquirió gasolina de mala calidad a precios elevados, lo cual exacerbó los inconvenientes para los transportistas y usuarios en general.
La situación llevó a YPFB a comprometerse a implementar un seguro destinado a reembolsar los gastos generados por las reparaciones de motores dañados debido al uso de esta gasolina defectuosa. Sin embargo, muchos transportistas se muestran insatisfechos con esta solución y continúan expresando su descontento frente a lo que consideran una falta de responsabilidad por parte de la empresa estatal.
Doria Medina concluyó sus declaraciones insistiendo en la importancia de llevar a cabo una investigación rigurosa para determinar quiénes son los responsables dentro de YPFB y asegurar que se tomen las medidas necesarias para evitar que situaciones similares ocurran en el futuro. La crisis actual pone en evidencia no solo problemas operativos dentro de la empresa estatal, sino también la necesidad urgente de una mayor transparencia y rendición de cuentas en el manejo de los recursos hidrocarburíferos del país.

