El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país podría administrar Venezuela y explotar sus vastas reservas petroleras durante un prolongado periodo. Además, subrayó que el gobierno interino venezolano —compuesto por antiguos funcionarios vinculados al régimen encarcelado de Nicolás Maduro— no está cumpliendo con todas las expectativas establecidas por Washington.
En una entrevista, Trump señaló que el tiempo determinará la duración del control estadounidense sobre Venezuela. Destacó que la reconstrucción del país se realizará de manera eficiente y rentable, enfatizando que el petróleo venezolano será utilizado y que Estados Unidos se beneficiará de ello. Asimismo, mencionó que con la reducción de los precios internacionales del petróleo, se podrá destinar ayuda financiera a Venezuela, que enfrenta una grave crisis económica.
Estas declaraciones se dieron poco después de que representantes de la administración estadounidense anunciaran un plan para tomar el control indefinido de la comercialización del petróleo venezolano. Este esquema, presentado en tres fases, fue explicado por el secretario de Estado, Marco Rubio, a legisladores estadounidenses.
Cuando se le consultó sobre el reconocimiento oficial de Delcy Rodríguez, vicepresidenta del régimen de Maduro, como líder de Venezuela en lugar de respaldar a la opositora María Corina Machado, Trump evitó dar una respuesta directa. Solo mencionó que Rubio mantiene comunicación constante con Rodríguez y que el gobierno estadounidense está en contacto tanto con ella como con el gobierno venezolano.
Respecto a la convocatoria de elecciones en Venezuela, el mandatario estadounidense no ofreció una fecha concreta para su realización.
Durante la entrevista, Trump recibió una llamada del presidente colombiano, Gustavo Petro, quien había sido previamente amenazado por Estados Unidos debido al papel de Colombia como centro de distribución de cocaína. El presidente estadounidense invitó a los periodistas presentes a permanecer en el Despacho Oval durante la conversación, aunque solicitó que no se grabara el contenido. En la sala también estuvieron presentes el vicepresidente J.D. Vance y Marco Rubio, quienes se retiraron al concluir la llamada.
Según lo informado, la conversación de aproximadamente una hora entre Trump y Petro pareció reducir la posibilidad de una acción militar inmediata por parte de Estados Unidos en la región. Trump manifestó que la presión ejercida sobre el régimen de Maduro había servido para intimidar a otros líderes regionales, logrando que se alinearan con la postura estadounidense

