En el departamento de Tarija, dos derrumbes recientes en carreteras clave han generado importantes restricciones en la circulación vehicular, afectando la conectividad entre el Chaco tarijeño y otras regiones adyacentes. Estos incidentes, reportados por medios locales, han puesto en alerta a las autoridades y usuarios de las vías, quienes enfrentan dificultades para transitar por sectores estratégicos que son fundamentales para el transporte y la movilidad de personas y mercancías.
El primero de estos derrumbes ocurrió en el subtramo que une Palos Blancos con Villa Montes, específicamente en el sector conocido como Volcán Colorado, dentro del estrecho paso denominado Angosto de Villa Montes. Este punto es vital para la conexión directa entre ambas localidades y su bloqueo representa un obstáculo considerable para la circulación habitual. Ante esta situación, se ha desplegado personal técnico especializado junto con maquinaria pesada para intervenir de manera inmediata en el despeje de la vía. El objetivo principal es habilitar nuevamente el tránsito lo antes posible, minimizando así el impacto negativo sobre los desplazamientos diarios y las actividades económicas que dependen de esta ruta.
Mientras se llevan a cabo las labores de remoción de escombros y estabilización del terreno afectado por el deslizamiento, se ha dispuesto una ruta alterna que conecta Palos Blancos con Villa Montes a través de Caraparí y Campo Pajoso. Esta vía alternativa ha sido habilitada para garantizar que los vehículos puedan continuar su recorrido hacia la región del Chaco sin interrupciones mayores, aunque implica un trayecto diferente al habitual. La existencia de esta ruta provisional es fundamental para mantener cierta fluidez en el tráfico y evitar un aislamiento total entre las comunidades afectadas.
El segundo derrumbe tuvo lugar en otro tramo importante, entre Entre Ríos y Palos Blancos, específicamente cerca de la comunidad de San Simón. En este caso, aunque no se ha producido un cierre completo de la carretera, la circulación se encuentra limitada a un solo carril debido a los daños ocasionados por el deslizamiento. Esta situación provoca un tránsito lento y representa un riesgo considerable para los conductores que deben transitar por esta zona estrecha y afectada por condiciones inestables del terreno. La reducción parcial del flujo vehicular afecta tanto a usuarios particulares como al transporte comercial y público que utiliza esta vía con regularidad.
Ante estas circunstancias adversas, las autoridades locales han emitido recomendaciones urgentes dirigidas a todos los usuarios de estas carreteras. Se aconseja extremar las precauciones durante el tránsito, respetar estrictamente la señalización provisional instalada para guiar a los conductores y adoptar todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad personal y colectiva. Estas indicaciones cobran especial relevancia debido a la persistencia de condiciones climáticas adversas, caracterizadas por lluvias continuas que aumentan la probabilidad de nuevos deslizamientos o agravamiento de los ya existentes.
La afectación simultánea en dos puntos críticos dentro del sistema vial del departamento pone en evidencia la vulnerabilidad de estas infraestructuras frente a fenómenos naturales como las lluvias intensas. Además, resalta la importancia de contar con planes efectivos de contingencia que permitan una rápida respuesta ante emergencias viales para minimizar daños mayores y asegurar la continuidad del transporte regional. Para las comunidades del Chaco tarijeño y sus alrededores, estas vías representan no solo rutas comerciales sino también enlaces esenciales para acceder a servicios básicos, educación y salud.
En conclusión, los recientes derrumbes en las carreteras del departamento han generado una situación compleja que requiere atención inmediata tanto por parte de las autoridades responsables como de los propios usuarios. La coordinación entre equipos técnicos para restablecer la transitabilidad junto con una conducción prudente bajo condiciones adversas son elementos clave para superar este desafío temporal sin mayores consecuencias. Mientras tanto, la población local deberá adaptarse a las restricciones vigentes y aprovechar las rutas alternativas habilitadas hasta que se normalice completamente el estado vial en estas zonas críticas

