El cierre del año 2025 invita a reflexionar sobre los acontecimientos más relevantes que marcaron el deporte en Bolivia durante estos meses. Entre momentos de alegría inédita, desafíos institucionales y episodios cargados de emoción, el país experimentó una temporada vibrante con el fútbol como el eje central.

Un logro destacado fue la clasificación de la selección boliviana Sub-17 al Mundial de Catar, poniendo fin a una espera de 38 años sin presencia en una Copa del Mundo juvenil. Este logro se concretó durante el Sudamericano celebrado en Colombia, representando un paso fundamental para el desarrollo futuro del fútbol nacional. En noviembre, Bolivia volvió a estar presente en una cita mundialista juvenil, un hecho que renueva las esperanzas en las nuevas generaciones.

La selección mayor también tuvo un papel protagónico al asegurar su participación en el repechaje para el Mundial. Tras finalizar en la séptima posición en las Eliminatorias Sudamericanas, Bolivia selló su pase con una victoria histórica frente a Brasil en la última jornada, gracias a un gol de Miguel Terceros. El repechaje se disputará en marzo de 2026 en México, manteniendo viva la ilusión de regresar a una Copa del Mundo después de 32 años.

Sin embargo, no todas las noticias fueron positivas. El país perdió la sede de la final única de la Copa Sudamericana 2025 debido a retrasos en las obras del estadio Ramón ‘Tahuichi’ Aguilera, lo que llevó a que Conmebol trasladara el encuentro decisivo a Asunción. Esta decisión generó descontento, aunque la Federación Boliviana de Fútbol logró revertir la situación para que Bolivia sea anfitriona de la final del torneo en 2027.

El deporte nacional también estuvo marcado por la partida de una figura emblemática. Xabier Azkargorta, el entrenador que llevó a Bolivia a su histórica clasificación al Mundial de 1994, falleció a los 72 años tras una prolongada enfermedad. Su legado sigue siendo una referencia fundamental en la historia del fútbol boliviano.

En el ámbito local, el club Aurora fue protagonista de una de las historias más llamativas del año. Comenzó la temporada con una sanción de -33 puntos por un caso de suplantación de identidad, lo que parecía condenarlo al descenso. Sin embargo, gracias a un fallo favorable del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), el equipo logró una remontada sorprendente, acumulando 37 puntos y terminando en la décima posición.

Por otro lado, Wilstermann enfrentó una situación crítica al perder la categoría por segunda vez en su historia. El equipo finalizó en zona de descenso y ahora aguarda una resolución administrativa que definirá su continuidad en la División Profesional. Así, el 2025 se despide con emociones encontradas y decisiones que marcarán el rumbo del deporte boliviano en los próximos años

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