En el contexto de las próximas elecciones subnacionales que se llevarán a cabo el 22 de marzo, dos figuras destacadas en la defensa del medio ambiente en la región de Tarija han decidido dar un paso adelante en la arena política. Rodrigo Altamirano y Nelly Coca, ambos reconocidos por su compromiso con la protección de la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquia (RNFFT), se presentan como candidatos en el municipio de Entre Ríos, ubicado en la provincia O’Connor. Altamirano aspira a la alcaldía, mientras que Coca busca un escaño en el concejo municipal, representando a la alianza Primero Tarija, una coalición integrada por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y la agrupación NASUR.
Rodrigo Altamirano, quien actualmente desempeña funciones como concejal, explicó que su decisión de postularse responde a una necesidad urgente de contar con autoridades locales decididas y comprometidas con la defensa y gestión responsable de los recursos naturales. Su trayectoria como defensor ambiental le ha permitido construir un perfil sólido entre los habitantes de la provincia O’Connor, quienes enfrentan desafíos relacionados con la explotación y conservación del entorno natural. Inicialmente, Altamirano estuvo vinculado a otra alianza política —la Alianza Patria— liderada por el presidente Rodrigo Paz Pereira. Sin embargo, renunció a continuar en dicha plataforma debido a presiones para apoyar el ingreso de Petrobras en la comunidad Saicán, donde se encuentra el proyecto exploratorio Domo Oso X3. Este episodio evidenció las tensiones entre intereses económicos y ambientales que marcan la realidad política local.
A pesar del desencuentro con su primera opción política, Altamirano no se desanimó y logró establecer vínculos con Primero Tarija para formalizar su candidatura. Su propuesta electoral no solo se enfoca en resguardar la integridad de la Reserva Nacional Tariquia sino también en defender los derechos e intereses más amplios de toda la provincia O’Connor. Reconociendo que esta región es productora significativa de hidrocarburos en áreas como el campo Margarita, Altamirano plantea iniciar una lucha decidida por justicia e igualdad en la distribución y manejo de esta riqueza natural. Su discurso resalta un compromiso firme con lograr beneficios equitativos para las comunidades locales frente a las empresas y actores externos.
Por su parte, Nelly Coca aporta una perspectiva complementaria desde su experiencia como mujer campesina profundamente vinculada al territorio y sus gentes. Su postulación al concejo municipal representa una oportunidad para canalizar las demandas sociales y económicas que enfrenta Entre Ríos, sin perder de vista su incansable defensa del área protegida. Coca reconoce que ingresar al ámbito político constituye un reto personal significativo, pero también una vía para fortalecer las iniciativas impulsadas por Altamirano desde la alcaldía. Esta alianza entre ambos refleja una combinación estratégica entre activismo ambiental y sensibilidad hacia las necesidades rurales.
Cabe destacar que Coca inicialmente rechazó participar como candidata ante una invitación directa realizada por Altamirano; sin embargo, tras un diálogo profundo sobre los objetivos comunes y las posibilidades reales de cambio, decidió sumarse como segunda candidata a concejal dentro del mismo binomio electoral. Esta decisión refuerza el mensaje de unidad y compromiso colectivo para enfrentar los retos políticos y ambientales presentes.
El optimismo manifestado por Altamirano respecto a sus posibilidades electorales se basa en propuestas claras orientadas a reactivar la economía local mediante proyectos sostenibles que respeten el equilibrio ecológico. La campaña electoral encabezada por estos dos defensores ambientales marca un hito relevante para Entre Ríos y toda la provincia O’Connor, al poner sobre la mesa temas críticos relacionados con el manejo responsable de recursos naturales estratégicos para Bolivia.
En definitiva, esta dupla candidata representa no solo una opción política sino también un llamado a priorizar políticas públicas que integren desarrollo económico con conservación ambiental. La participación activa de defensores como Altamirano y Coca podría traducirse en cambios significativos para comunidades históricamente afectadas por decisiones externas relacionadas con hidrocarburos y explotación territorial. De cara a las elecciones subnacionales venideras, sus candidaturas ofrecen una propuesta renovadora centrada en justicia social, protección ambiental y fortalecimiento institucional local

