En un caso que conmocionó a la comunidad de La Guardia, en Santa Cruz, un joven que fue señalado como presunto responsable del asesinato de una niña de ocho años ha solicitado públicamente que se limpie su nombre tanto ante la justicia como ante la sociedad. Esta petición se produce luego de que, tras varios meses de incertidumbre y acusaciones, las autoridades descartaran su participación en el crimen y señalen a otra persona como el verdadero autor.
El hecho que generó gran repercusión ocurrió a principios de año, cuando Yuvinca, una niña de 8 años, fue reportada como desaparecida en el municipio de La Guardia. La búsqueda culminó con el hallazgo de sus restos cerca del lugar donde vivía, un descubrimiento que impactó profundamente a la comunidad. La autopsia realizada confirmó que la menor fue víctima de abuso sexual y estrangulamiento con un cinturón, circunstancias que agravaron el dolor y la indignación social.
Inicialmente, Alex Mamani, cuñado de la víctima y quien había sido arrestado bajo detención preventiva, fue señalado como responsable del crimen. Sin embargo, tras avanzar en las investigaciones y realizar pruebas genéticas específicas, la Fiscalía y la Policía identificaron al tío político de Yuvinca como el verdadero implicado. Este giro en la investigación llevó a que Mamani fuera dejado en libertad bajo medidas sustitutivas y su defensa solicitara formalmente el sobreseimiento definitivo.
El proceso judicial ha tenido importantes consecuencias para Mamani, quien durante meses enfrentó no solo el encierro sino también el estigma social derivado de las acusaciones públicas. En una conferencia de prensa reciente, expresó su deseo vehemente de recuperar su honor y vivir en paz con su nombre limpio. Reconoció que esta situación le afectó emocionalmente debido a los comentarios negativos y al daño a su reputación personal.
Cabe destacar que durante este tiempo Mamani mantuvo contacto únicamente con su esposa, hermana de la víctima, pero no con otros miembros de la familia afectada. Su defensa insiste en cerrar el proceso legal debido a las pruebas científicas contundentes que eximen a Mamani del delito gravísimo por el cual fue acusado injustamente.
Este caso revela las complejidades y desafíos en las investigaciones penales relacionadas con crímenes atroces como el infanticidio. Además pone en evidencia cómo errores o apresuramientos pueden afectar gravemente la vida de personas inocentes. La solicitud formal para limpiar el nombre del joven busca no solo reparar su dignidad sino también enviar un mensaje sobre la importancia del rigor judicial y evitar juicios prematuros.
Para la comunidad local y para todos los involucrados este desenlace representa un paso crucial hacia la justicia real y hacia sanar una herida profunda generada por una tragedia irreparable. La atención continúa centrada ahora en seguir adelante con las investigaciones contra el verdadero responsable para garantizar que se haga justicia completa para Yuvinca y su familia

