El ex prefecto de Tarija, Mario Cossío, instó a la oposición a mantener la cohesión y a concentrarse en la formación de una administración de transición. El objetivo primordial, según su visión, es desarticular los entramados institucionales que el partido en el poder, a lo largo de dos décadas, habría erigido para asegurar su permanencia indefinida. Subrayó la importancia de que los esfuerzos actuales se enfoquen en encauzar positivamente el proceso político, dejando las consideraciones departamentales para una etapa posterior.
Cossío sostuvo que el reciente resultado electoral representa un triunfo notable, pero advirtió que este no debe confundirse con la plena restitución de la institucionalidad democrática. Explicó que la participación en las urnas, por sí misma, no significa que la democracia haya sido completamente recuperada. De no comprender esta distinción, la satisfacción generada por la victoria sería efímera, dado que, a su juicio, durante veinte años se estableció una arquitectura institucional, legal y política diseñada para una perpetuación autoritaria.
El ex prefecto recordó que la resistencia al modelo imperante no es un fenómeno reciente, sino que se ha gestado a lo largo de dos décadas. Afirmó que esta victoria es el fruto de una construcción de veinte años, periodo durante el cual ha existido una oposición constante frente a un régimen que, según sus propias declaraciones, aspiró a una permanencia perpetua en el ámbito nacional, y para ello, promulgó legislación destinada a neutralizar a sus oponentes.
En este contexto, Mario Cossío honró la trayectoria de líderes cívicos y figuras políticas que padecieron persecución. Reconoció el sacrificio de aquellos que fueron detenidos y trasladados sin debido proceso, así como de quienes se vieron forzados al exilio ante la ausencia de espacios para la disidencia o la defensa legal en el país.
Finalmente, Cossío planteó la necesidad de establecer un ejecutivo transitorio de carácter amplio y robusto, con vocación de unidad nacional, para abordar los retos inminentes. Sugirió que la coalición democrática, que no logró consolidarse previo a los comicios, podría gestarse ahora desde la esfera gubernamental, con el fin de asegurar un gobierno fuerte, especialmente al considerar que ya se ha anticipado una confrontación contra la futura administración por parte de facciones extremas, incluyendo a figuras prominentes del antiguo régimen

