Mario Cossío Cortez, líder político y candidato a la Gobernación de Tarija por la agrupación Camino Democrático al Cambio (CDC), expresó públicamente su profunda indignación y preocupación tras la reciente decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que lo excluye de las próximas elecciones subnacionales programadas para el 22 de marzo. En un acto acompañado por su candidato a vicegobernador, Gonzalo Ávila, y numerosos militantes de CDC, Cossío calificó esta determinación como ilegal y abusiva, subrayando que representa un atentado contra los principios democráticos fundamentales en Bolivia.
Durante la movilización en apoyo a su candidatura, Cossío manifestó un sentimiento de congoja ante lo que definió como una acción arbitraria del TSE que afecta no solo a su partido político, sino también al pueblo tarijeño en general. Según sus declaraciones, esta exclusión no cumple con la justicia electoral y atenta contra el derecho ciudadano a elegir libremente a sus representantes. Además, recordó un episodio histórico ocurrido hace quince años cuando se instauró una intervención en la Gobernación de Tarija, señalando que la situación actual refleja un patrón similar promovido por el gobierno vigente para limitar la participación política opositora mediante mecanismos de proscripción.
El candidato insistió en que su postulación cumple con todos los requisitos establecidos por el reglamento electoral para participar en los comicios subnacionales. Esta afirmación busca enfatizar que la decisión del TSE carece de fundamentos técnicos o legales sólidos y responde más bien a intereses políticos que buscan impedir la competencia democrática. Frente a este escenario adverso, Cossío anunció que CDC no se resignará y emprenderá una batalla legal exhaustiva para revertir esta exclusión. Destacó que agotarán todas las instancias judiciales disponibles para garantizar el respeto a su derecho legítimo de ser candidato.
Asimismo, Mario Cossío dejó claro que esta situación marca apenas el inicio de una lucha política intensa. Su mensaje fue contundente al señalar que la campaña electoral continúa activa y se fortalecerá tanto en zonas urbanas como rurales hasta el día de las votaciones. La convocatoria fue dirigida especialmente a sus seguidores y simpatizantes para mantener el espíritu combativo y movilizado frente a lo que consideran un ataque injustificado contra su movimiento político.
La repercusión de esta decisión del TSE tiene implicaciones directas sobre la dinámica electoral en Tarija y refleja tensiones políticas más amplias dentro del contexto nacional. La exclusión de un candidato con una base significativa puede alterar el equilibrio competitivo entre fuerzas políticas locales, afectando así las opciones electorales disponibles para los ciudadanos. Además, este episodio pone en evidencia desafíos persistentes respecto a la transparencia y equidad en los procesos electorales bolivianos, generando cuestionamientos sobre el papel del órgano electoral en garantizar condiciones justas para todos los participantes.
En resumen, la controversia desatada por la exclusión de Mario Cossío representa un momento crítico para la democracia local y nacional. La determinación del TSE ha provocado una respuesta firme por parte del candidato y su partido, quienes se comprometen a continuar defendiendo sus derechos mediante mecanismos legales y acciones políticas hasta asegurar su presencia en las urnas. Este conflicto despierta atención sobre cómo se desarrollarán las elecciones subnacionales próximas y pone bajo escrutinio las instituciones encargadas de velar por procesos electorales justos e inclusivos en Bolivia

