El reciente Corso celebrado en el Cambódromo congregó a diversas comparsas que compitieron en distintas categorías, exhibiendo su creatividad, talento y dedicación para celebrar una de las tradiciones más emblemáticas de la región. En este marco, Fernando Guzmán, gerente de la Asociación Cruceña de Comparsas Carnavaleras (ACCC), dio a conocer los resultados oficiales del concurso, destacando a los ganadores que lograron sobresalir entre las numerosas agrupaciones participantes.
Entre las comparsas que participaron, Los Tremendazos se llevaron el reconocimiento más importante al ser galardonados con el título de Gran Campeón del Corso Cruceño. Su presentación rindió un emotivo homenaje a los artesanos, músicos y todos aquellos trabajadores que operan detrás de escena para que el Carnaval pueda celebrarse con éxito cada año. Este tributo no solo destacó la labor fundamental de estas personas en la organización y desarrollo del evento, sino que también reflejó un profundo respeto por las tradiciones culturales que sustentan la festividad. La combinación de elementos visuales, coreográficos y temáticos logró captar la atención del jurado y del público, consolidando así su posición como la comparsa más destacada de esta edición.
En cuanto a los reconocimientos específicos dentro del concurso, el premio al mejor carro alegórico fue otorgado a las Kuña Porá. Esta distinción resalta la calidad artística y técnica en la construcción y presentación de sus estructuras móviles, fundamentales para dar vida y colorido al desfile. La cuidadosa elaboración de sus carros alegóricos contribuyó significativamente a la atmósfera festiva y a la narrativa visual del Carnaval. En segundo lugar se ubicaron las Peligrosas, quienes también demostraron un alto nivel de creatividad y destreza en esta categoría, consolidando su lugar como una comparsa sobresaliente dentro del evento.
La entrega formal de estos premios por parte de la ACCC no solo reconoce el esfuerzo y talento de las comparsas ganadoras sino que también fomenta la continuidad y mejora constante de esta tradición cultural. Además, estos reconocimientos tienen un impacto directo en la motivación de las agrupaciones participantes para seguir innovando y aportando al enriquecimiento del Carnaval cruceño. La competencia entre comparsas impulsa un ambiente saludable donde se valoran tanto los aspectos artísticos como el compromiso comunitario, elementos esenciales para mantener viva esta festividad tan arraigada en la identidad local.
En definitiva, el Corso realizado en el Cambódromo reafirma su importancia como uno de los eventos culturales más relevantes para la población local, reuniendo a miles de espectadores que disfrutan cada año del despliegue artístico y festivo. Los premios entregados reflejan no solo el reconocimiento individual o grupal sino también el esfuerzo colectivo por preservar una tradición que une generación tras generación. El trabajo coordinado entre las comparsas organizadoras y los responsables institucionales garantiza que estas celebraciones continúen siendo un espacio donde se expresan valores culturales profundos mediante la música, el baile y la expresión visual

