El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, ha expresado su preocupación por la creciente presencia de estructuras vinculadas al sicariato en el trópico de Cochabamba, con un enfoque particular en la provincia Chapare. Esta situación ha generado un ambiente de temor entre los habitantes de la región, donde se han reportado al menos tres casos recientes relacionados con este tipo de violencia criminal.

Durante una declaración a los medios, Sokol confirmó que las actividades delictivas asociadas al sicariato están causando pánico en la población. En este contexto, la autoridad policial comunicó que se han llevado a cabo aprehensiones relacionadas con el asesinato de un ciudadano en Chaparra, un crimen que se suma a la alarmante escalada de violencia en la zona. La intervención policial ha sido complicada por la resistencia de los residentes locales, quienes han impedido el acceso a las fuerzas del orden. Estamos con problemas en la intervención ya que la gente allá no está permitiendo el ingreso. Eso se constituye en un hecho delictivo también de complicidad, afirmó Sokol.

El clima de inseguridad se ve agravado por otros incidentes recientes, como el secuestro de Filomena Michel en el municipio de Entre Ríos. Este caso ha sido identificado como parte de las disputas entre organizaciones delictivas que operan en la región, especialmente entre los grupos liderados por Ariel Villarroel y el difunto Nabor López. El secuestro se llevó a cabo por al menos cinco hombres armados y encapuchados que irrumpieron en un negocio, redujeron a Michel y la obligaron a abordar un vehículo sin placa. Durante su escape, los delincuentes dispararon al aire, lo que provocó una situación de pánico entre los transeúntes. En respuesta a este hecho alarmante, la Policía activó el “Plan Z”, desplegando operativos en rutas estratégicas que conectan el trópico con Yapacaní.

A esta serie de eventos trágicos se suma el caso de Ever Siles Choque, un joven desaparecido desde marzo cuyo cuerpo fue encontrado recientemente. Tras su hallazgo, tres individuos fueron detenidos y se presume que han confesado su implicación en el crimen. Este caso ha desatado protestas masivas en Ivirgarzama, donde los ciudadanos tomaron un juzgado exigiendo justicia ante la brutalidad del asesinato.

En este complicado escenario, las autoridades policiales no solo enfrentan a redes delictivas cada vez más organizadas y violentas, sino también una resistencia local que dificulta sus operativos y esfuerzos para restablecer el orden. Las investigaciones continúan avanzando mientras las autoridades subrayan la importancia de una colaboración activa por parte de la ciudadanía para combatir esta escalada de violencia. La región del trópico cochabambino, conocida por su producción de hojas de coca y marcada por tensiones políticas previas —incluidas movilizaciones y ocupaciones durante la etapa preelectoral hacia 2025— enfrenta así desafíos significativos para garantizar la seguridad y tranquilidad de sus habitantes.

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