El dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, confirmó la participación en la reunión convocada por el Gobierno nacional, programada para el lunes 5 de enero de 2026 en la Casa Grande del Pueblo. Esta convocatoria tiene como propósito discutir los alcances del Decreto Supremo 5503, una normativa que ha generado un rechazo significativo dentro del sector sindical.
Argollo aclaró que la asistencia a este encuentro no implicará la suspensión de las acciones de protesta que mantienen activas. Indicó que, durante la mañana de ese día, mientras se desarrollará la reunión con las autoridades, los movilizados llevarán a cabo una marcha masiva que incluirá la participación de trabajadores provenientes de distintas regiones. Posteriormente, realizarán un cabildo para evaluar los pasos a seguir antes de acudir al diálogo con el Ejecutivo.
El dirigente sindical destacó que, ante la falta de respuesta favorable por parte del Gobierno respecto a la demanda de abrogar el decreto, el ampliado nacional decidió continuar y fortalecer las movilizaciones. Además, anunció que se implementarán nuevas estrategias de lucha que serán comunicadas próximamente. Subrayó que estas protestas tienen un carácter exclusivamente reivindicativo, sin vinculación política alguna.
Asimismo, Argollo enfatizó que no existen intereses ocultos detrás de las medidas de presión, sino únicamente la intención de proteger los intereses del país frente a lo que consideran una norma perjudicial. En este contexto, los sectores afiliados a la COB han llevado adelante marchas desde hace nueve días consecutivos y se han sumado piquetes de huelga de hambre instalados por familiares de mineros y maestras como una forma adicional de presión contra el Decreto Supremo 5503.
Por su parte, el Gobierno reiteró la invitación al diálogo, condicionando su realización a que se mantenga un ambiente de calma y respeto al orden público. En un comunicado oficial, las autoridades señalaron que la efectividad del diálogo depende de una dirección adecuada y la buena fe, destacando la necesidad de evitar alteraciones que puedan afectar la vida cotidiana y la estabilidad que requieren los ciudadanos

