La ciudad de Tarija se encuentra en un estado de euforia y orgullo ante la destacada participación de sus futbolistas en el seleccionado nacional de Bolivia, que está a las puertas de una histórica clasificación para la próxima Copa Mundial de la FIFA. Este momento culminante se producirá el próximo martes en Monterrey, México, donde el equipo boliviano se enfrentará a Irak en un partido decisivo.
Cinco jugadores originarios de Tarija forman parte del plantel dirigido por Óscar Villegas: Ramiro Vaca, Gabriel Villamil, Marcelo Tórrez, Moisés Paniagua y Jesús Maraude. Esta cifra es significativa, ya que marca un hito en comparación con las contribuciones anteriores de la región al equipo nacional. En las eliminatorias para el Mundial de Argentina 1978 y para el Mundial de Estados Unidos 1994, Tarija había aportado solo a tres y un jugador respectivamente.
Durante las eliminatorias de 1977, bajo la dirección del entrenador Wilfredo Camacho, los tarijeños Carlos Aragonés, Ovidio Mesa y Porfirio Tamaya Jiménez formaron parte del equipo que logró vencer a Uruguay y Venezuela en la fase de grupos, aunque no pudo avanzar más allá de la Liguilla final. En 1993, Juan Carlos Javier Ríos fue el único representante tarijeño en el equipo que hizo historia al clasificar a Bolivia por primera vez a un Mundial.
En contraste con estos antecedentes, los cinco futbolistas actuales no solo representan a Tarija, sino que también han demostrado un rendimiento sobresaliente en sus clubes internacionales. Ramiro Vaca y Gabriel Villamil son considerados titulares indiscutibles; Vaca juega en el Wydad FC de Marruecos y Villamil en Liga Deportiva Universitaria de Quito (Ecuador). Por su parte, Moisés Paniagua también milita en el Wydad FC, mientras que Marcelo Tórrez es defensor en la Reserva del Santos (Brasil) y Jesús Maraude juega para Always Ready en El Alto.
Roberto Pablo Abán, presidente del Club Royal Obrero, expresó su orgullo por esta representación tarijeña y destacó que una posible clasificación al Mundial sería un momento glorioso para el fútbol boliviano. De hecho, este acontecimiento significaría volver a participar en una Copa del Mundo después de la edición celebrada en Estados Unidos hace casi tres décadas.
El periodista Bernardo Vacaflor subrayó que el número actual de futbolistas tarijeños en la selección refleja un momento dorado para el fútbol local. A pesar de que muchas ciudades bolivianas tienen poblaciones significativamente mayores, Tarija ha logrado posicionarse como una fuente importante de talento futbolístico. Según Vacaflor, es notable que esta pequeña ciudad sea superada únicamente por Santa Cruz en términos de producción de futbolistas profesionales.
La alegría por esta generación talentosa también fue compartida por Juan Carlos Javier Ríos, exjugador del seleccionado nacional. Ríos resaltó que este éxito es fruto del trabajo realizado en las divisiones inferiores del fútbol tarijeño, donde los equipos locales han demostrado un alto nivel competitivo en torneos nacionales.
Asimismo, Gilka Sanabria elogió la actuación reciente de los cinco jugadores tarijeños en la selección. Destacó especialmente a Villamil por su asistencia clave durante el partido contra Surinam y mencionó a Paniagua como otro talento emergente. Con tan solo 18 años, Maraude ha demostrado tener un gran potencial desde su participación en categorías juveniles.
Así, Tarija se une al fervor nacional mientras aguarda con expectativa lo que podría ser un nuevo capítulo glorioso para el fútbol boliviano. La comunidad está lista para respaldar a sus representantes mientras luchan por alcanzar un sueño colectivo: regresar al escenario mundial del fútbol.

