La participación del club Chocorosi en la Copa Simón Bolívar 2025 ha llegado a su fin de manera abrupta, tras su incomparecencia en el encuentro programado para el pasado sábado en Warnes, donde debía enfrentarse a Nueva Santa Cruz en la fase de grupos. Esta ausencia no solo conlleva su exclusión inmediata del torneo, sino que también le impedirá competir en las próximas cinco ediciones de este certamen de ascenso.
El equipo, originario de La Paz y que había asegurado su cupo en la Simón Bolívar a través del torneo Interprovincial, ha estado inmerso en una profunda crisis económica durante varios meses. Los integrantes del plantel han manifestado públicamente que no han percibido sus salarios desde hace cinco meses, situación que los llevó a tomar la drástica decisión de no viajar a Santa Cruz para disputar el compromiso, en un acto de protesta por la falta de pagos.
La precaria situación de Chocorosi ya había mostrado señales de alarma en la jornada anterior, cuando en su partido contra Fancesa en Sucre, el equipo se presentó con una plantilla reducida a solo diez futbolistas. Posteriormente a ese encuentro, un número significativo de jugadores optó por desvincularse del club, mientras que la directiva ha mantenido un perfil bajo, prácticamente ausente de la escena pública.
La normativa de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) es explícita para este tipo de escenarios. Establece que cualquier equipo que, sin una causa de fuerza mayor debidamente justificada, no se presente a un partido oficial programado, será automáticamente marginado de la Copa Simón Bolívar. Adicionalmente, se le impondrá una multa de 50.000 bolivianos por cada partido restante que no dispute y se le prohibirá participar en las siguientes cinco versiones del torneo o en cualquier otra competición que otorgue un cupo a la División Profesional

