El presidente Gabriel Boric informó que, aunque se ha logrado controlar o reducir algunos incendios forestales, varios focos permanecen activos y se encuentran en combate intenso. Estas declaraciones fueron realizadas desde la región del Ñuble, donde se lleva a cabo un esfuerzo conjunto para contener las llamas.
En las regiones del Ñuble y Biobío, situadas aproximadamente a 500 kilómetros al sur de Santiago, los cuerpos de bomberos continúan enfrentando incendios que ya han consumido cerca de 35.000 hectáreas. La emergencia ha dejado un saldo de aproximadamente mil viviendas destruidas o dañadas, además de provocar la muerte de 19 personas.
Las labores de extinción se intensifican ante la aparición de nuevos incendios en la región de La Araucanía, lo que obliga a distribuir los recursos y equipos en distintas áreas afectadas. Esta región limita con Biobío, que hasta el momento ha sido la más golpeada por las llamas. Localidades como Lirquén y Penco han sufrido daños severos, aunque en algunos sectores ya no se observan focos activos.
Los relatos de los habitantes reflejan la gravedad de la situación. En Lirquén, uno de los epicentros del desastre, vecinos describen la rápida propagación del fuego durante la madrugada, que los obligó a evacuar apresuradamente sus hogares. La destrucción es evidente en las zonas afectadas, donde se observan calles cubiertas de vehículos quemados y viviendas reducidas a escombros. La presencia militar se ha hecho necesaria para resguardar las áreas más devastadas.
Las víctimas fatales se concentran principalmente en Penco y Lirquén, donde la comunidad enfrenta una tragedia comparable en impacto a desastres naturales anteriores. Habitantes de la zona han señalado que la destrucción causada por estos incendios supera incluso la del tsunami de 2010, que dejó un saldo considerable de víctimas en el país. La diferencia radica en que, mientras aquel desastre fue provocado por el agua, esta vez la devastación ha sido causada por el fuego, dejando un paisaje de pérdida y desolación que afecta profundamente a las familias locales

