Carlos Alcaraz ha vuelto a grabar su nombre en la historia del tenis, alzándose con el título del Abierto de Estados Unidos por segunda ocasión en su trayectoria. Este significativo triunfo le permite, además, retomar la posición de privilegio como número uno del mundo, un estatus que no ostentaba desde hace dos años. En una vibrante final, el tenista español superó a su gran contendiente generacional, el italiano Jannik Sinner, en un encuentro que concluyó con parciales de 6-2, 3-6, 6-1 y 6-4.
Esta victoria en Flushing Meadows representa el segundo Grand Slam para Alcaraz en el presente año, sumándose al trofeo de Roland Garros que conquistó hace apenas tres meses. Con este logro, el joven murciano acumula ya seis títulos de esta categoría a lo largo de su carrera, una cifra que, entre los jugadores activos, solo es superada por el serbio Novak Djokovic, quien ostenta veinticuatro grandes campeonatos.
El enfrentamiento entre Sinner y Alcaraz se ha consolidado como la rivalidad más destacada del momento en el circuito masculino. En lo que va de año, ambos talentos se han medido en cuatro finales, incluyendo las de Roland Garros, donde se impuso Alcaraz, y Wimbledon, con victoria para Sinner. Este hecho marca un hito sin precedentes en la era moderna del tenis, al ser la primera vez que dos jugadores disputan las finales de tres de los cuatro torneos de Grand Slam en una misma temporada. La génesis de esta intensa pugna se remonta precisamente a la edición de 2022 del Abierto de Estados Unidos, con un memorable duelo a cinco sets que se extendió por cinco horas y quince minutos, finalizando en la madrugada neoyorquina, un récord de duración. Aquel torneo fue, de hecho, el primer Grand Slam en la carrera del español.
Tras su reciente éxito, Alcaraz encabeza nuevamente el ranking mundial con un total de 11.540 puntos. Por su parte, Sinner, quien había mantenido el liderazgo durante las últimas sesenta y cinco semanas consecutivas, desciende a la segunda posición con 10.780 unidades.
Antes de saltar a la cancha, el propio Sinner había expresado su respeto por su adversario, calificándolo como el mejor tenista del mundo, una declaración que, a la postre, resultó profética. Al igual que en su semifinal contra Djokovic, Alcaraz inició el encuentro con una rotura de servicio sobre Sinner. Consciente de la vulnerabilidad del saque del italiano en el torneo, caracterizado por un bajo porcentaje de primeros servicios (56%), el español dirigió su estrategia a presionar los segundos saques de su rival.
Con una derecha potente y golpes de gran maestría, incluyendo una dejada ejecutada con engaño para el 2-0 y una volea excepcional en el resto para el 3-1, Alcaraz dominó el primer parcial sin dar opciones a Sinner, cediendo apenas tres puntos con su servicio. El murciano logró una segunda rotura para situarse 5-2, sellando el set inicial con un juego en blanco.
Sin embargo, Sinner logró reengancharse al partido en el segundo set. Tras salvar una bola de quiebre en su primer juego, el italiano encontró su ritmo y comenzó a generar dificultades para Alcaraz. Consiguió romper el servicio del español en blanco para el 3-1, un momento que revitalizó su confianza. Este fue apenas el tercer juego al saque que Alcaraz cedía en todo el campeonato, habiendo perdido previamente uno ante Luciano Darderi en tercera ronda y otro frente a Djokovic en semifinales. El desarrollo del juego se inclinó entonces hacia el estilo de Sinner, con intercambios más prolongados que favorecían al italiano, quien supo mantener su ventaja para adjudicarse el set por 6-3.
Ante un momento de aparente frustración, Alcaraz demostró su capacidad de reacción. El murciano ajustó su enfoque y protagonizó un tercer set demoledor, con un parcial de 5-0 que incluyó dos roturas de servicio a Sinner y un contundente 6-1 final. Su superioridad se reflejó en los once golpes ganadores frente a solo uno de su oponente, un claro golpe de autoridad que restableció el control del partido.
Sinner acusó el impacto. En el cuarto y definitivo set, el italiano se vio forzado a jugar a la defensiva, salvando dos bolas de quiebre en un primer juego extenuante. No obstante, con el marcador en 2-2 y su servicio, Alcaraz aprovechó una tercera oportunidad para romper, estableciendo una ventaja que ya no abandonaría.
Con 5-4 a su favor y sirviendo para el campeonato, Alcaraz dispuso de dos puntos de partido con 40-15. Sinner logró neutralizarlos, evocando el recuerdo de Roland Garros, donde el italiano tuvo tres oportunidades para cerrar el partido antes de que Alcaraz le diera la vuelta. Pero esta vez, Alcaraz no perdonó en su tercera oportunidad, cerrando el encuentro en un deuce tras

