En medio de la contienda electoral por la alcaldía de Cochabamba, se vivió un momento de alta tensión durante el debate organizado por el Tribunal Electoral Departamental (TED). Los candidatos Giovann Arzabe García, representante de la agrupación Libre, y Francisco Javier Bellott Montalvo, por Alianza Soluciones con Todos, protagonizaron un incidente que captó la atención de la ciudadanía y puso en evidencia las diferencias entre los aspirantes a gobernar la capital cochabambina.
El desencadenante de esta situación fue la ausencia del candidato Manfred Reyes Villa, quien representa a APB-Súmate. La inasistencia del actual alcalde fue interpretada por Arzabe y Bellott como una falta de respeto hacia el proceso democrático y una oportunidad perdida para responder directamente a las inquietudes que los demás aspirantes tenían para él. En este contexto, ambos candidatos buscaron aprovechar su espacio en el debate para formularle preguntas directas al burgomaestre en funciones, lo que generó una controversia con el TED.
El tribunal electoral negó inicialmente esta solicitud, argumentando que no se permitiría utilizar el tiempo asignado a cada candidato para realizar consultas dirigidas a un participante ausente. Frente a esta negativa, Arzabe y Bellott optaron por abandonar momentáneamente el set del debate como una forma de protesta y manifestación política, poniendo en pausa la dinámica establecida para el evento. Este gesto reflejó no solo su descontento con la decisión del TED, sino también una estrategia para llamar la atención sobre lo que consideraban una falta de compromiso del alcalde saliente con el diálogo público.
Después de unos minutos y tras un corte publicitario, se logró un acuerdo entre los organizadores y los candidatos en conflicto. El TED permitió que cada uno dispusiera de un breve espacio de 15 segundos para dirigir sus consultas al candidato ausente. Las preguntas que se formularon estuvieron centradas en temas relacionados con la gestión municipal actual, buscando poner en evidencia aspectos clave sobre la administración local y sus posibles áreas de mejora o crítica.
Con esta solución intermedia, Arzabe y Bellott regresaron al set del debate y se retomó el programa conforme al cronograma establecido por el tribunal electoral. La presencia de los nueve candidatos restantes permitió que la jornada continuara con normalidad, brindando a los votantes una oportunidad para conocer las propuestas y visiones de quienes aspiran a dirigir Cochabamba en el próximo período.
Este episodio pone en relieve la importancia que tiene para los contendientes electorales no solo presentar sus planes de gobierno sino también confrontar directamente las acciones y decisiones del incumbente. Asimismo, refleja las tensiones inherentes a cualquier proceso democrático donde el juego político puede generar momentos polémicos pero también espacios para aclarar posiciones frente a la ciudadanía. Para los habitantes de Cochabamba, estos debates son fundamentales para evaluar críticamente a sus representantes y tomar decisiones informadas en las urnas

