El departamento de Tarija enfrenta un preocupante incremento en el número de diagnósticos de cáncer, evidenciando una tendencia al alza que genera alarma entre la población y las autoridades sanitarias. Durante el año 2024, se registraron un total de 410 casos en toda la región. Sin embargo, en lo que va de 2025, hasta el mes de noviembre, esta cifra ya ha escalado a 530, lo que representa un significativo aumento en un período más corto.
Un aspecto particularmente inquietante de esta situación es el drástico crecimiento de casos en la región del Gran Chaco, específicamente en las redes de salud de Caraparí y Villa Montes. En estas zonas, se ha observado un incremento de hasta el 100% en la incidencia de la enfermedad, un fenómeno que no se había manifestado con tal magnitud en años anteriores. La causa de este repunte aún es incierta, y se plantean interrogantes sobre posibles factores ambientales o alimentarios que podrían estar contribuyendo a esta tendencia.
La infraestructura médica especializada en Tarija se encuentra en una situación crítica para afrontar esta creciente demanda. A pesar de la necesidad imperante, la construcción del búnker destinado a alojar el acelerador lineal en el centro oncológico departamental no ha registrado avances significativos. Esta falta de progreso compromete seriamente la capacidad de brindar tratamientos de radioterapia esenciales a los pacientes.
La problemática se extiende a otras localidades, como Yacuiba, donde el hospital de tercer nivel “Fray Quebracho” permanece inconcluso. En este centro, un tomógrafo de alta tecnología ha estado almacenado por dos años sin poder ser utilizado, y un segundo equipo fue entregado recientemente, pero su operatividad también depende de la finalización de las obras. En el caso de Tarija, se anticipa la entrega del centro oncológico en abril de 2026; no obstante, sin el equipamiento médico adecuado, su funcionalidad será prácticamente nula, limitándose a una estructura vacía.
Esta deficiencia en la atención médica obliga a numerosos pacientes a buscar tratamiento fuera del departamento, viajando a ciudades como Santa Cruz, Sucre o Cochabamba. Lamentablemente, en algunos casos, los afectados regresan sin vida. Ante este panorama, se ha logrado un avance legislativo que permite a los pacientes oncológicos acceder a tarifas diferenciadas en los pasajes aéreos de la aerolínea estatal, una medida que busca aliviar, en parte, la carga económica de quienes deben trasladarse para recibir atención

