Poco después de que el juez anticorrupción Elmer Laura ordenara la detención preventiva del expresidente Luis Arce Catacora en el penal de San Pedro, el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, manifestó que esta decisión representa un claro indicio de que la justicia boliviana ha comenzado a recuperar su autonomía tras años de influencia política.
Mediante sus redes sociales, Camacho destacó que esta resolución judicial constituye un punto de inflexión en la lucha contra la impunidad, especialmente en uno de los casos más significativos de corrupción vinculados al gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), relacionado con el millonario desfalco al Fondo Indígena.
El gobernador señaló que, después de dos décadas de sometimiento político, la justicia en Bolivia está mostrando señales evidentes de independencia y de un compromiso firme para erradicar la impunidad. Subrayó que el proceso judicial sobre el Fondo Indígena parecía estar estancado, pero que gracias a la acción del Ministerio Público se logró reactivar y culminar en la reciente decisión judicial.
En este contexto, Camacho resaltó que la orden de detención por cinco meses dictada por el juez Laura envía un mensaje contundente contra la corrupción, enfatizando que la grave corrupción atribuida a Luis Arce no debe quedar impune.
Además, hizo un llamado a la población para que apoye el proceso judicial y defienda la institucionalidad del sistema de justicia, afirmando que la democracia prevalecerá sobre la impunidad y el autoritarismo.
La detención del exmandatario se produjo luego de una audiencia cautelar que duró más de seis horas, en la cual la autoridad judicial consideró que existen indicios suficientes de responsabilidad penal y riesgos procesales en las investigaciones por presunto incumplimiento de deberes y conducta antieconómica en la administración de los recursos del Fondo Indígena

