La ilusión de millones de bolivianos se esfumó en Monterrey tras la derrota de la selección nacional ante Irak, que culminó con un marcador de 2-1 y dejó al equipo fuera del Mundial 2026. El encuentro, disputado en el estadio BBVA, cerró un proceso que había generado grandes expectativas entre los aficionados, quienes esperaban ver a su país regresar a la máxima cita del fútbol mundial después de más de treinta años.
Desde el inicio del partido, Irak mostró su intención de llevarse el triunfo. Apenas transcurridos 10 minutos, Ali Al Hamadi aprovechó un tiro de esquina y, ante una defensa boliviana desorganizada, logró abrir el marcador con un cabezazo preciso. Este primer gol fue precedido por una intervención clave del arquero Guillermo Viscarra, quien había evitado previamente que su arco fuera vulnerado tras un potente disparo de Amir Alammari.
La reacción del equipo boliviano llegó antes del final de la primera mitad. A los 38 minutos, Moisés Paniagua se hizo presente en el área rival y, tras recibir un buen pase de Ramiro Vaca, anotó el gol del empate que reavivó la esperanza entre los hinchas que llenaban las gradas. Durante los últimos minutos del primer tiempo, Bolivia mostró una mejor cara en el campo, dominando la posesión y generando más oportunidades ofensivas, aunque no logró convertir ese impulso en goles.
Sin embargo, el segundo tiempo comenzó con un nuevo golpe para Bolivia. A los 53 minutos, Aymen Hussein marcó el segundo tanto para Irak tras una rápida jugada orquestada por Marko Farji. Este gol fue un duro revés que dejó a la selección boliviana con pocas opciones para revertir la situación. Pese a tener mayor control del balón durante gran parte del segundo tiempo, el equipo dirigido por Óscar Villegas careció de la profundidad y claridad necesarias en los últimos metros para generar verdadero peligro.
A medida que avanzaba el reloj, Bolivia se lanzó al ataque con más ímpetu que ideas. Sin embargo, se encontró con una defensa iraquí bien organizada que resistió cada embate hasta el pitazo final. La derrota no solo significó la eliminación del torneo sino también el cierre de un ciclo lleno de promesas y esperanzas para el fútbol boliviano.
Con esta eliminación se pone fin a un proceso que había renovado las expectativas sobre una posible clasificación a una Copa del Mundo. Ahora, el fútbol en Bolivia enfrenta un momento crucial de introspección y evaluación mientras se planifica lo que vendrá en las próximas etapas. En contraste, Irak celebra su clasificación histórica y ya tiene definido su grupo para el Mundial 2026, donde se medirá ante selecciones como Francia, Senegal y Noruega.

