Una comisión oficial de la selección nacional de fútbol de Bolivia regresó recientemente tras completar una exhaustiva inspección en la ciudad de Monterrey, sede designada para el repechaje internacional que definirá la continuidad del equipo en competencias internacionales. Esta misión, compuesta por miembros clave del cuerpo técnico y administrativo, tuvo como objetivo principal evaluar minuciosamente los escenarios deportivos y las instalaciones complementarias que serán utilizadas durante la serie de partidos programados para finales del mes de marzo.
En el marco de esta visita, la delegación boliviana realizó una revisión detallada del Estadio BBVA, recinto que albergará los encuentros decisivos. Este estadio, reconocido por su infraestructura moderna y capacidad, fue analizado no solo en cuanto a su campo de juego, sino también en aspectos relacionados con la comodidad y seguridad para el plantel y sus seguidores. Además, se inspeccionaron dos posibles sedes para las sesiones de entrenamiento: los campos deportivos del Tecnológico de Monterrey y las instalaciones pertenecientes al club Santos Laguna. Estas ubicaciones fueron consideradas estratégicamente para garantizar un ambiente óptimo que favorezca la preparación física y técnica del equipo durante su estancia.
El itinerario también contempló una evaluación exhaustiva del hotel donde se alojará la selección boliviana. Este análisis incluyó aspectos fundamentales como la calidad del hospedaje, servicios disponibles y, especialmente, la logística vinculada a los desplazamientos diarios entre el alojamiento, los campos de entrenamiento y el estadio principal. Aunque las distancias geográficas entre estos puntos no son extensas, se tomó en cuenta el tráfico habitual de Monterrey, reconocido por generar demoras considerables en horas pico. Por este motivo, los representantes bolivianos cronometraron los tiempos de traslado en diferentes horarios para diseñar un plan eficiente que minimice riesgos y evite contratiempos durante el desarrollo del torneo.
La comitiva estuvo liderada por el seleccionador nacional Óscar Villegas, acompañado por el responsable logístico Carlos Pino; el encargado de seguridad Harold Howard; y el preparador físico Maximiliano Alonso. Su presencia conjunta permitió abordar las distintas dimensiones que involucra la organización deportiva a nivel internacional, desde aspectos técnicos hasta operativos y de protección al equipo. La estancia se extendió a lo largo de tres días intensivos durante los cuales se recabó información vital para asegurar una participación óptima.
Las autoridades de la Federación Boliviana de Fútbol destacaron la utilidad de esta inspección previa como una herramienta fundamental para anticipar posibles dificultades y reducir al máximo cualquier improvisación durante el repechaje. La preparación meticulosa refleja la importancia que tiene esta eliminatoria para Bolivia, ya que representa una oportunidad crucial para avanzar en su camino dentro del ámbito futbolístico internacional. Enfrentando inicialmente a Surinam el 26 de marzo y con un eventual segundo encuentro frente a Irak el 31 del mismo mes —ambos encuentros disputados en suelo mexicano— La Verde busca llegar plenamente organizada y concentrada para maximizar sus posibilidades competitivas.
Este esfuerzo previo evidencia un compromiso serio por parte del cuerpo técnico y directivo con la profesionalización y planificación estratégica necesarias para afrontar retos deportivos internacionales. La experiencia adquirida durante esta inspección no solo contribuirá a mejorar las condiciones inmediatas para los jugadores sino también a fortalecer las bases organizativas futuras en procesos similares. De cara al repechaje, Bolivia apuesta por mostrar una imagen sólida tanto dentro como fuera del campo, confiando en que cada detalle operativo controlado pueda influir positivamente en su rendimiento global

