La selección nacional de fútbol se encuentra en un punto crucial en su camino hacia la Copa del Mundo 2026, que se celebrará de manera conjunta en Estados Unidos, México y Canadá. Hasta el momento, el equipo ha disputado un total de 19 partidos oficiales en esta fase clasificatoria. La reciente victoria por 2-1 frente a Surinam les ha permitido acceder a un partido decisivo contra Irak, programado para el próximo martes en Monterrey. Superar este obstáculo sería un logro significativo, ya que marcaría la cuarta participación de Bolivia en una Copa Mundial, siendo la segunda ocasión que lo logran por mérito deportivo.
Es importante destacar que el repechaje intercontinental de la FIFA forma parte integral del proceso clasificatorio para el Mundial. Por lo tanto, los 19 partidos contabilizados por DIEZ incluyen los 18 encuentros disputados previamente en la eliminatoria de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). En este desglose, Bolivia ha conseguido 7 victorias, ha empatado en 2 ocasiones y ha sufrido 10 derrotas.
A pesar de los esfuerzos realizados, los resultados del repechaje no se suman a la tabla general, lo que deja a la selección con un total de 20 puntos acumulados durante la eliminatoria. A lo largo de esta competencia, Bolivia ha experimentado cambios significativos en su dirección técnica. El ciclo comenzó con el argentino Gustavo Costas, quien estuvo al mando durante cuatro partidos sin lograr ninguna victoria. Posteriormente, fue reemplazado por el brasileño Antonio Zago, quien dirigió solo dos encuentros: una victoria contundente sobre Perú y una derrota ante Uruguay. Sin embargo, su gestión fue marcada por una actuación decepcionante en la Copa América celebrada en Estados Unidos en 2024, donde Bolivia terminó en última posición.
La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) decidió implementar cambios drásticos al nombrar a Óscar Villegas como nuevo director técnico con un ambicioso plan a diez años. Además, se trasladó el hogar de la selección al estadio Municipal El Alto de Villa Ingenio, alejándose del tradicional Hernando Siles. Este cambio pareció dar sus frutos cuando Bolivia logró encadenar tres victorias consecutivas ante Venezuela, Chile y Colombia, reavivando sus esperanzas de alcanzar uno de los seis cupos directos al Mundial.
En las etapas finales de esta eliminatoria, Bolivia se vio envuelta en una intensa lucha mano a mano con Venezuela por asegurar un lugar en el repechaje. Finalmente, lograron posicionarse séptimos tras una última jornada decisiva. Bajo la dirección de Villegas, quien dirigió un total de 13 partidos oficiales durante esta etapa clasificatoria, su balance es positivo con 6 triunfos, 2 empates y 5 derrotas.
Un aspecto notable del proceso clasificatorio es el número considerable de jugadores convocados; hasta ahora han sido llamados 92 futbolistas desde que comenzó la campaña en septiembre de 2023. Luis Haquín se destaca como el jugador con más minutos jugados, participando en 16 de los 19 partidos disputados. Solo se perdió tres encuentros: dos como visitante ante Brasil y Ecuador y uno más contra Chile en El Alto. En el partido contra Argentina en La Paz comenzó como suplente pero ingresó durante el segundo tiempo; sin embargo, fue titular ininterrumpidamente en los demás encuentros.
Con miras al futuro inmediato y a falta de solo un partido para definir su clasificación al Mundial 2026, es probable que esta cifra de convocados no varíe significativamente salvo que Villegas decida realizar algún último llamado. Entre los nuevos rostros que se han integrado al equipo durante este proceso están el arquero Gerónimo Govea y los defensores Richet Gómez y Dieguito Rodríguez. También han sido convocados mediocampistas como Jesús Maraude y Guilmar Centella junto al delantero Juan Godoy. Junto a Haquín han estado siempre presentes Guillermo Viscarra, Gabriel Villamil, Diego Medina, Miguel Terceros y Héctor Cuéllar como pilares del equipo boliviano.

