El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha considerado otorgar créditos por un monto de hasta 4.500 millones de dólares a Bolivia, una propuesta que el Gobierno ha valorado positivamente, destacando las condiciones favorables de financiamiento que ofrece esta entidad.
Según declaraciones oficiales, los préstamos provenientes del BID se caracterizan por contar con una tasa de interés aproximada del 3,5%, además de incluir un período de gracia de cinco años y un plazo máximo de amortización de 20 años. Estas características hacen que los recursos del BID sean considerados como una de las opciones más económicas para el país, facilitando la posibilidad de reemplazar deudas con costos más elevados por financiamientos más accesibles.
Es importante señalar que la aprobación de estos créditos está sujeta al visto bueno de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). Desde el Ejecutivo se confía en obtener esta autorización sin mayores inconvenientes, resaltando el compromiso del parlamento con el programa de desarrollo nacional y la institucionalidad que exige la ratificación de los contratos por parte de la ALP.
En relación con el destino de estos fondos, se ha aclarado que los 4.500 millones de dólares comprometidos por el BID estarán dirigidos exclusivamente a proyectos de infraestructura social, enfatizando que no se trata de recursos para uso discrecional del Gobierno, sino para la ejecución de obras que beneficien a la población

