El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, ha planteado una propuesta significativa ante la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) con el objetivo de flexibilizar el manejo del tipo de cambio en el país. Esta iniciativa consiste en solicitar la autorización para convertir parte de las reservas nacionales que se encuentran en oro a dólares estadounidenses. La medida busca ampliar la disponibilidad de divisas y otorgar mayor margen de maniobra a la política cambiaria boliviana.
En una entrevista concedida a un medio nacional, Espinoza explicó que aproximadamente el 90% de las reservas internacionales del país están actualmente constituidas por oro. En términos cuantitativos, Bolivia mantiene reservas en divisas equivalentes a 340 millones de dólares, pero al incluir el valor del oro en posesión estatal, la cifra total asciende a aproximadamente 3.500 millones de dólares. Esta diferencia refleja la importancia estratégica que tiene el metal precioso como activo dentro de las reservas internacionales.
Aunque las divisas disponibles permiten al Estado realizar transacciones internacionales básicas, el presidente del BCB advirtió que ese volumen no ofrece una holgura suficiente para responder con flexibilidad ante fluctuaciones cambiarias o demandas internas. Por esta razón, se está trabajando conjuntamente con el Legislativo para modificar la legislación vigente que establece la obligatoriedad de mantener un mínimo de 22 toneladas métricas de oro dentro de las reservas estatales.
La propuesta implica flexibilizar esta restricción legal para permitir que parte del oro pueda ser liquidado y convertido a dólares. De esta manera, se incrementaría la liquidez en moneda extranjera con la que cuenta el país y se podría responder con mayor agilidad a las necesidades del mercado cambiario. Según Espinoza, contar con un mayor volumen en dólares facilitaría “liberar” el tipo de cambio y también permitiría devolver a los ahorristas montos que actualmente están retenidos debido a limitaciones en la disponibilidad de divisas.
El funcionario enfatizó que Bolivia posee un nivel elevado de reservas en oro, lo cual representa una “espalda” financiera sólida. Sin embargo, esa fortaleza no se traduce automáticamente en capacidad operativa para manejar tipos de cambio o atender compromisos financieros inmediatos si ese activo permanece inmovilizado bajo restricciones legales. La modificación legislativa propuesta busca justamente transformar parte de ese respaldo tangible en recursos líquidos que fortalezcan la capacidad del Banco Central para intervenir eficazmente en los mercados cambiarios.
Además, Espinoza destacó que el nivel actual de dólares dentro de las reservas internacionales supera significativamente al que existía cuando Rodrigo Paz asumió el gobierno hace unos años. En aquel momento, sólo había alrededor de 70 millones de dólares disponibles en divisas, cifra muy inferior a los actuales 340 millones. Este dato resalta una mejora relativa en los activos líquidos del país durante este periodo reciente, aunque aún insuficiente para otorgar flexibilidad plena.
En suma, esta iniciativa presentada por el presidente del Banco Central refleja una búsqueda por equilibrar adecuadamente la composición y liquidez de las reservas internacionales bolivianas, adaptando su manejo a las necesidades económicas actuales. La eventual aprobación por parte del Legislativo permitiría optimizar los recursos financieros estatales y favorecer un manejo más dinámico y eficiente del tipo de cambio nacional, con beneficios directos para ahorristas y actores económicos vinculados al mercado cambiario

