Un operativo conjunto en Paraguay permitió el hallazgo de una avioneta siniestrada, presuntamente vinculada al narcotráfico. En el interior de la aeronave, una Cessna 210 con matrícula CP-3187, se encontraron billetes de 100 dólares parcialmente quemados, relojes de alta gama y municiones de gran calibre. Según la autoridad aeronáutica boliviana, la nave había partido desde Trinidad, en el departamento de Beni.
La localización de la avioneta se logró tras la activación del sistema de alerta de impacto (ELT), lo que motivó una rápida respuesta coordinada entre la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), la Fuerza Aérea Paraguaya y el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI). El hallazgo tuvo lugar en el Parque Nacional Paso Bravo, ubicado en el departamento de Concepción, Paraguay.
Durante la inspección del área, las autoridades descubrieron dos campamentos improvisados junto a una pista aérea clandestina, donde se almacenaban 28 bidones de combustible para aviación. La aeronave siniestrada fue encontrada a aproximadamente 700 metros de esta pista. En el fuselaje calcinado se recuperaron restos de billetes de 100 dólares, municiones y otros indicios que fortalecen la hipótesis de que la avioneta formaba parte de operaciones ilícitas en la región.
La Fiscalía paraguaya, bajo la dirección de la fiscal Carolina Quevedo, está a cargo de la investigación. Los indicios apuntan a que la aeronave y los insumos incautados estarían relacionados con grupos dedicados al narcotráfico que operan en la frontera.
Por su parte, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de Bolivia informó que la Cessna 210 CP-3187 realizó un vuelo el 23 de enero desde Trinidad hacia San Lorenzo de Moxos, conforme al plan de vuelo presentado. Sin embargo, al día siguiente se recibió una alerta COSPAS-SARSAT que ubicaba la aeronave en territorio paraguayo. A pesar de que la documentación del piloto y la aeronave estaba vigente, no se logró establecer contacto ni se registró la llegada al destino previsto, por lo que se desconoce el paradero del piloto. La DGAC aclaró que, de acuerdo con la normativa, no investiga incidentes ocurridos fuera del territorio boliviano.
En paralelo, en un hospital de Pedro Juan Caballero, Paraguay, se inició una investigación relacionada con un paciente que ingresó con más del 90% de su cuerpo quemado y fue trasladado a Asunción. Fuentes policiales identificaron al hombre como Edgar Espinoza Cuevas, quien tiene antecedentes por complicidad en la fuga del narcotraficante Jorge Teófilo Samudio, alias “Samura”, ocurrida en 2019 y en la que falleció un comisario. Las autoridades sospechan que este paciente podría ser el piloto vinculado al accidente aéreo, aunque esta línea de investigación continúa en desarrollo.
Las pesquisas avanzan en ambos países con el objetivo de reconstruir la trayectoria de la aeronave, determinar a los responsables y confirmar las conexiones entre la avioneta, la pista clandestina y las redes criminales que operan en la zona

