El crecimiento urbano en Tarija ha generado preocupación debido a la falta de orden y planificación, según señalan desde el Observatorio Territorial Integral. Esta situación no es exclusiva de esta ciudad, sino que se presenta en diversas localidades en desarrollo del país.
Joel Bass Werner, representante de la entidad, destacó que la existencia de lotes baldíos y asentamientos sin una estructura básica refleja una pérdida de dirección en el desarrollo urbano de Tarija. Por ello, considera imprescindible llevar a cabo una auditoría de las planificaciones aprobadas por el Gobierno Municipal en los últimos años para evaluar su efectividad y cumplimiento.
Uno de los problemas más evidentes es la discontinuidad en la red vial y la dispersión de nuevos barrios con baja densidad poblacional. Esta expansión desorganizada genera un impacto económico significativo, ya que el municipio debe invertir grandes sumas para dotar de servicios básicos como alcantarillado, agua potable y electricidad a estas zonas, costos que finalmente son asumidos por toda la ciudadanía.
Estos factores contribuyen a que la imagen de una ciudad ordenada, que caracterizaba a Tarija en el pasado, se vea afectada. Bass Werner subraya que esta problemática no se atribuye a una sola autoridad, sino a una serie de decisiones tomadas durante las últimas dos décadas sin una planificación adecuada que garantice un desarrollo urbano sostenible y coherente

