Las autoridades del Gobierno de Bolivia han confirmado que, hasta la fecha, no cuentan con evidencia que indique un consumo interno significativo de marihuana líquida, también conocida como marihuana ICE, una sustancia estupefaciente que ha comenzado a generar preocupación en la región debido a su creciente presencia y particularidades en el mercado ilícito. Esta información fue detallada por el viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, quien ha estado involucrado en investigaciones relacionadas con el hallazgo de esta droga en el aeropuerto internacional Viru Viru, ubicado en Santa Cruz.

El descubrimiento inicial se produjo a partir de una encomienda procedente desde Miami que llegó al aeropuerto boliviano en febrero. La carga contenía marihuana líquida oculta dentro de amplificadores de sonido, un método que evidencia la sofisticación y la innovación empleada por los traficantes para evadir controles aduaneros. Esta sustancia tiene un valor comercial similar al de la cocaína en Brasil, lo que despierta inquietudes sobre su posible impacto en las rutas del narcotráfico regional y la economía ilícita asociada.

El viceministro Justiniano explicó que esta modalidad es relativamente reciente y se encuentra aún bajo análisis tanto a nivel nacional como internacional. En ese sentido, Bolivia ha intercambiado información con otros países involucrados en la lucha contra el narcotráfico para comprender mejor las dinámicas del tráfico y distribución de esta droga líquida. Durante una reunión con autoridades uruguayas, realizada en el marco de un encuentro regional para coordinar acciones contra este flagelo, se compartieron reportes sobre la circulación y tránsito de marihuana ICE hacia Brasil.

Este intercambio permitió identificar que la marihuana líquida estaría siendo transportada principalmente en tránsito hacia el país vecino, donde su precio es comparativamente alto, equiparable al valor de la cocaína. Esta situación genera preocupación porque incentiva a las organizaciones criminales a utilizar diversas naciones sudamericanas como corredores estratégicos para mover esta droga con fines comerciales ilícitos. A pesar de ello, las autoridades bolivianas aún no cuentan con pruebas concluyentes sobre un consumo extendido dentro del territorio nacional ni sobre una estructura consolidada de precios internos para esta sustancia.

No obstante, Justiniano no descartó completamente que parte de esta droga pueda estar destinada al mercado interno boliviano. En recientes operativos se incautaron aproximadamente 300 dispositivos tipo ‘vapes’ o cigarrillos electrónicos modificados para contener marihuana líquida. Este hallazgo sugiere que podría existir algún grado de consumo local aunque no ha sido posible confirmar ni cuantificar esta situación hasta ahora.

El caso específico vinculado al aeropuerto Viru Viru comenzó cuando personal de la Aduana detectó irregularidades durante una inspección física obligatoria —denominada “canal rojo”— a dos bultos transportados por una aeronave comercial proveniente directamente desde Miami con destino final en el departamento del Beni. La intervención contó además con el apoyo de un perro adiestrado para detectar sustancias ilícitas. Fue así como se identificó la presencia oculta de marihuana líquida dentro del equipo electrónico.

Posteriormente, se descubrió que el importador relacionado con estos envíos había realizado otras remesas similares declaradas como maquinaria diversa pero igualmente contenían la droga oculta. En total fueron tres envíos documentados entre mediados y finales del mes de febrero, sumando varios cientos de kilos incautados.

La filtración temprana de información sobre estas incautaciones generó cuestionamientos públicos acerca del control y vigilancia en uno de los principales aeropuertos internacionales del país. Sin embargo, las autoridades enfatizaron que este tipo de tráfico responde a nuevas modalidades criminales cuya operativa está siendo estudiada detalladamente a nivel regional para diseñar respuestas coordinadas y efectivas.

En el marco judicial, ya fueron detenidos algunos implicados directos relacionados con estos envíos; entre ellos un despachante aduanero y un militar que prestaron declaraciones ante la Fiscalía. Estas acciones demuestran un compromiso oficial por desarticular redes vinculadas al tráfico internacional y localizar posibles conexiones internas.

En definitiva, aunque Bolivia aún no registra consumo masivo ni una estructura consolidada del mercado interno para la marihuana líquida ICE, el hallazgo reciente pone en evidencia cómo las rutas tradicionales del narcotráfico están evolucionando hacia nuevas modalidades más complejas y difíciles de detectar. La cooperación regional y los esfuerzos conjuntos entre países sudamericanos resultan fundamentales para enfrentar estos desafíos emergentes y mitigar los riesgos asociados a la expansión de este tipo sustancias ilícitas en sus territorios

administrator

Related Articles

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe noticias en WhatsApp