La tarde de este miércoles se vivió un episodio de violencia en la ciudad de El Alto, cuando un grupo de mineros que se encontraba en la avenida 6 de Marzo con el propósito de adquirir maquinaria industrial fue víctima de un asalto armado. Según testimonios recogidos en el lugar, el incidente dejó como resultado una persona herida por impacto de bala, generando preocupación entre los habitantes y comerciantes de la zona.
Los testigos relataron que los atacantes interceptaron a los mineros justo antes de que pudieran ingresar a la tienda donde tenían previsto realizar la compra. Se presume que los trabajadores llevaban consigo una mochila que contenía una suma significativa de dinero, aproximadamente 700 bolivianos, destinada a la adquisición del equipo industrial. Este dato cobra relevancia, ya que podría haber sido el principal motivo del robo.
En medio del asalto, se escucharon varios disparos; dos fueron al aire y uno impactó en la pierna de uno de los mineros, según detalló un testigo presencial. Tras cometer el atraco, los delincuentes huyeron rápidamente del lugar en un vehículo con dirección hacia la zona cercana a Senkata, camino a Oruro. La rapidez y violencia con la que actuaron sugieren que posiblemente habían planificado la emboscada y estaban preparados para enfrentar cualquier resistencia.
La presencia del grupo minero en ese sector responde a sus actividades laborales habituales, ya que la adquisición de maquinaria industrial es crucial para el desarrollo y mantenimiento de sus labores extractivas. Este tipo de incidentes no solo afecta su seguridad personal sino también impacta directamente en su capacidad productiva y económica.
Hasta horas avanzadas de la tarde, las autoridades policiales no habían emitido un informe oficial sobre el caso ni sobre el estado actual del herido. Esta falta de información genera incertidumbre entre los familiares y compañeros del afectado, además de una sensación generalizada de inseguridad en la comunidad alteña.
Este hecho violento pone en evidencia las dificultades que enfrentan sectores laborales como los mineros para llevar a cabo sus actividades cotidianas sin ser víctimas de delitos armados. La inseguridad en avenidas tan transitadas como la 6 de Marzo también refleja un desafío para las fuerzas del orden locales en cuanto a prevención y respuesta ante actos delictivos.
El incidente ocurre en un contexto donde es fundamental garantizar condiciones seguras para quienes contribuyen al desarrollo económico regional mediante su trabajo. La afectación directa a uno de los miembros del grupo minero mediante un disparo representa no solo un daño físico sino también una amenaza al bienestar colectivo.
En definitiva, este atraco armado suscita preocupación por la vulnerabilidad a la que están expuestos trabajadores esenciales y demanda una pronta reacción por parte de las autoridades competentes para esclarecer los hechos, brindar atención adecuada al herido y reforzar las medidas preventivas que eviten sucesos similares en el futuro cercano

