La Gendarmería Nacional de Argentina llevó a cabo un operativo de control en una zona rural de la provincia de Salta que culminó con la aprehensión de dos ciudadanos bolivianos, uno de ellos menor de edad, quienes fueron encontrados en posesión de una cantidad significativa de cocaína y armas de fuego. Este hecho pone en evidencia la continua labor que realizan las fuerzas de seguridad argentinas para combatir el tráfico ilícito de drogas y el porte ilegal de armas, problemáticas que afectan tanto a nivel local como regional.
El procedimiento se desarrolló cuando los efectivos detectaron la presencia de un grupo compuesto por cinco personas que circulaban por esa área rural. Al ordenarles detenerse, los individuos intentaron evadir el control y emprendieron la fuga, lo que llevó a una persecución por parte del personal de Gendarmería. Finalmente, dos personas fueron interceptadas y detenidas; ambas son ciudadanos bolivianos, y entre ellos se encontraba un menor de edad. La participación de un joven en actividades ilícitas resalta también preocupaciones sobre la vulnerabilidad y el reclutamiento temprano en redes delictivas transnacionales.
Durante el registro realizado tras la detención, se incautaron aproximadamente 60 kilogramos de cocaína junto con armas de fuego, lo que indica que el grupo estaba involucrado en actividades relacionadas con el narcotráfico y posiblemente con la violencia armada vinculada a este tipo de delitos. La cantidad sustraída es considerable y su decomiso representa un golpe importante para las organizaciones criminales dedicadas al tráfico ilegal en la región.
Los detenidos fueron puestos bajo custodia policial y puestos a disposición del sistema judicial argentino para responder por los cargos correspondientes. Este caso refleja tanto el trabajo constante que realiza la Gendarmería Nacional para controlar las fronteras internas y zonas rurales susceptibles al paso y distribución de drogas como los desafíos que implica enfrentar redes delictivas transnacionales que operan en zonas limítrofes.
Además, este operativo destaca la importancia del control territorial en áreas rurales donde suelen operar grupos dedicados al contrabando y tráfico ilegal, afectando no solo a las comunidades locales sino también generando repercusiones más amplias en materia de seguridad nacional e internacional. El hecho también sensibiliza sobre la necesidad de políticas integrales que incluyan prevención, acción policial efectiva y apoyo social para evitar la participación temprana de menores en actividades ilícitas.
En suma, esta intervención representa un esfuerzo significativo para desarticular actividades criminales vinculadas al narcotráfico y al porte ilegal de armas en una región estratégica del país, contribuyendo a fortalecer la seguridad pública y el estado de derecho frente a amenazas complejas que requieren respuestas coordinadas entre fuerzas policiales y judiciales

