El estadio Alejandro Villanueva, en la capital peruana, fue el escenario de un encuentro sin goles este jueves, donde Alianza Lima y Universidad de Chile sellaron un empate 0-0. Este resultado marcó el cierre de los partidos de ida correspondientes a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, en un duelo que reflejó una paridad constante entre ambos contendientes.
En la primera mitad, que transcurrió con un equilibrio táctico notable, la emoción pareció desbordarse en el minuto 44. El mediocampista ecuatoriano Fernando Gaibor, con un potente disparo cruzado, logró vulnerar la portería de la Universidad de Chile, desatando la algarabía entre la afición local. Sin embargo, la celebración fue efímera. Tras la intervención del sistema de videoarbitraje (VAR), el árbitro brasileño Ramón Abatti determinó la anulación del tanto debido a una mano previa de Kevin Quevedo en la construcción de la jugada, manteniendo así el marcador inalterado.
Al regresar del descanso, el conjunto peruano exhibió una mayor vocación ofensiva, asumiendo riesgos calculados en su esquema defensivo en pos de la victoria. Esta estrategia, no obstante, tuvo un costo elevado a los 18 minutos de la segunda parte, cuando el experimentado defensor Carlos Zambrano fue expulsado. Una segunda tarjeta amarilla, producto de una falta que interrumpió un prometedor contragolpe del equipo visitante, dejó a Alianza Lima con diez jugadores en el campo.
A pesar de la inferioridad numérica, el director técnico de Alianza Lima, el argentino Néstor Gorosito, optó por refrescar su plantilla, introduciendo piezas con mayor velocidad y empuje en un intento desesperado por romper el empate. Pese a los esfuerzos, la zaga de la U de Chile demostró una notable solidez, agrupándose eficazmente y defendiendo el resultado. Este empate sin goles otorga al equipo chileno una posición ventajosa de cara al partido de vuelta, que se disputará el próximo jueves en su cancha, donde buscarán asegurar su pase a las semifinales del certamen continental

