El debut de Álvaro Arbeloa en el banquillo del Real Madrid no logró revertir la situación del equipo, que sufrió una derrota inesperada y quedó eliminado de la Copa del Rey ante un Albacete que logró su primer triunfo histórico frente al conjunto blanco, gracias a un gol decisivo de Jefté en los minutos adicionales.

En apenas tres días, el Real Madrid perdió dos de las cuatro competiciones en las que estaba inmerso. Tras la derrota en la final de la Supercopa de España, que marcó el fin de la etapa de Xabi Alonso, el equipo afrontó un episodio poco habitual para su trayectoria en la Copa del Rey, torneo que en esta ocasión no logró valorar. Presentó un once con numerosas rotaciones y se despidió ante un rival de Segunda División.

La ausencia de figuras clave como Mbappé, Bellingham, Tchouaméni o Rodrygo, sumado a la apuesta por jugadores menos habituales, convirtió el partido en un desafío lleno de incertidumbre. La transición en el banquillo, con Arbeloa tomando las riendas tras la salida de Alonso, no aportó soluciones ni mejoró el rendimiento colectivo ni individual. El equipo no mostró reacción ni se vio una evolución en el estilo de juego.

El Real Madrid regresó al estadio Carlos Belmonte después de más de dos décadas, pero la bienvenida estuvo marcada por incidentes desafortunados, incluyendo cánticos racistas dirigidos a Vinícius, quien debía asumir el liderazgo en un equipo mermado. Sin embargo, el brasileño apenas pudo influir debido a la fuerte marca de un joven canterano local, Lorenzo Aguado.

Durante los primeros minutos, Fede Valverde intentó tomar la iniciativa tras una salida activa de Güler, aunque la posesión madridista fue mayormente horizontal y carente de profundidad, especialmente en el costado derecho, donde el jugador local Mastantuono repetía movimientos interiores para buscar su pierna dominante. El equipo blanco no logró conectar con Gonzalo, limitándose a un disparo lejano de Valverde que se fue cerca del poste.

El Albacete, bien organizado en defensa, esperó su oportunidad alentado por su público y un constante sí se puede que impulsó su confianza. La falta de creatividad madridista persistió incluso tras la entrada del canterano Jorge Cestero en el mediocampo, manteniendo un dominio estéril sin generar ocasiones claras hasta el minuto 26, cuando Valverde volvió a probar suerte, esta vez con un disparo que el portero Lizoain detuvo con seguridad.

A partir de ese momento, el Albacete se mostró más incisivo, aprovechando la vulnerabilidad del rival. La velocidad por banda de Lorenzo Aguado generó peligro, aunque su primer intento se fue alto. Un disparo de falta de Lazo fue detenido por Lunin, el portero madridista, pero a la tercera ocasión llegó el gol que puso al Real Madrid contra las cuerdas. Un saque de esquina terminó con un cabezazo de Javi Villar que superó la defensa blanca a los 42 minutos, dejando a Arbeloa visiblemente preocupado.

Antes del descanso, Vinícius protagonizó su primera carrera significativa, forzando un saque de esquina en el último segundo del tiempo reglamentario. El córner fue ejecutado por Güler y rematado por Huijsen, pero el portero local respondió bien. Sin embargo, el balón quedó suelto y Mastantuono, rápido para aprovechar el error, igualó el marcador, corrigiendo su exceso de confianza previo.

Tras el descanso, la arenga de Arbeloa pareció surtir efecto, ya que el Real Madrid inició la segunda mitad con mayor intensidad y velocidad en el manejo del balón. Vinícius intentó ser protagonista, aunque su disparo suave fue detenido sin problemas por el portero rival. La falta de espacios y la sólida actuación defensiva de Aguado limitaron las opciones ofensivas del conjunto visitante.

Con Vinícius controlado, Fran García intentó generar peligro desde el ataque, aunque sus centros no encontraron rematador. Los cambios realizados por ambos equipos reequilibraron el encuentro, con el Albacete incorporando titulares habituales que devolvieron la competitividad al partido.

El Real Madrid apenas creó ocasiones claras, con un disparo desviado de Vinícius como única acción destacada, reflejando la escasa capacidad de gol y la falta de recambios frescos en el banquillo. Entre los sustitutos ingresaron jugadores como Carvajal, que regresaba tras tres meses de lesión, Alaba sin ritmo competitivo y Camavinga actuando en una posición inusual como lateral.

El equipo grande mostró vulnerabilidad ante un rival que no dejó de presionar. En una nueva arremetida local, Riki disparó y Lunin realizó una gran estirada para evitar el gol. Sin embargo, en el saque de esquina posterior, Jefté anotó el primer tanto definitivo para el Albacete en el minuto 82, tras un despeje prolongado que terminó con un disparo con bote que sorprendió al portero madridista.

Con el marcador en contra, el Real Madrid buscó un milagro, que llegó nuevamente en el tiempo añadido con un cabezazo de Gonzalo tras un córner lanzado por Güler, que parecía dar un respiro al equipo. No obstante, tres minutos después, cuando el partido se encaminaba a la prórroga, un balón largo generó incertidumbre en la defensa blanca. Lunin dudó en salir, y el primer disparo de Jefté fue rechazado por Carvajal, pero el segundo, con un disparo colocado y suave, superó al portero, sellando una noche histórica para el Albacete y una amarga eliminación para el Real Madrid

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