En un reciente operativo, agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) emplearon gas pimienta y forcejearon con manifestantes, según se observa en imágenes difundidas por medios locales. Esta acción se enmarca en las políticas migratorias impulsadas durante el segundo mandato del presidente, quien ha puesto especial énfasis en la prevención de la inmigración ilegal y en la deportación de personas indocumentadas.
Durante su campaña, el mandatario utilizó un lenguaje duro para referirse a los migrantes irregulares, responsabilizándolos de la delincuencia en el país, aunque estas afirmaciones carecen de respaldo probatorio. Bajo su administración, el ICE ha intensificado sus esfuerzos, incrementando significativamente el número de detenciones y deportaciones, lo que ha generado críticas que señalan a la agencia como una fuerza con características paramilitares al servicio de las directrices presidenciales.
En el área metropolitana de Minneapolis, las autoridades implementaron un despliegue de hasta 2.000 agentes para realizar redadas, motivadas por denuncias relacionadas con la comunidad somalí residente en la zona. Este operativo forma parte de una estrategia más amplia para abordar presuntas actividades ilegales, aunque ha suscitado preocupación por el uso de la fuerza y el impacto en las comunidades afectadas.
Cabe destacar que en noviembre de 2025, un juez desestimó los cargos contra dos individuos acusados de agredir con un vehículo a agentes del ICE durante una redada en Chicago, lo que refleja la complejidad y controversia que rodea las acciones de esta agencia en la aplicación de las políticas migratorias actuales

