Una delegación integrada por funcionarios del Gobierno nacional, representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), miembros de la Brigada Parlamentaria y organizaciones locales llevó a cabo una inspección en las obras de modernización del aeropuerto Oriel Lea Plaza. Durante la visita se informó que la primera etapa, conocida como Fase Tierra, ha alcanzado un avance físico del 20%, mientras que se ultiman los aspectos técnicos y administrativos para iniciar la siguiente etapa, denominada Fase Aire.
Las autoridades confirmaron que la renovación del principal aeropuerto regional continúa siendo una prioridad para el Gobierno central, con el objetivo de optimizar la infraestructura y la capacidad operativa del terminal aéreo. El representante del Ministerio de Obras Públicas, Andrés Ruiz, explicó que la inspección tuvo como propósito transparentar el progreso del proyecto ante los diferentes actores sociales y avanzar hacia decisiones consensuadas, en especial sobre los detalles técnicos de la Fase Aire, cuya licitación está programada para los próximos meses.
Entre los aspectos en evaluación se encuentra la elección del tipo de pavimento para la pista, rodajes y plataformas, debatiendo entre opciones rígidas o flexibles. Esta decisión es fundamental para el desarrollo de la obra y su impacto a largo plazo. Ruiz señaló que la inversión estimada para esta fase asciende a aproximadamente 250 millones de bolivianos, por lo que se analiza cuál alternativa resulta más adecuada: el pavimento rígido, que ofrece mayor durabilidad, o el flexible, que implica menor impacto para las aeronaves pero requiere un mantenimiento más frecuente.
Se descartó la suspensión de las operaciones comerciales durante la ejecución de las obras, ya que se implementará un cronograma coordinado que garantice el flujo diario de vuelos, minimizando las molestias para los usuarios y el turismo local. En cuanto a la Fase Tierra, los trabajos avanzan en diferentes frentes, incluyendo la ampliación de la infraestructura y la adquisición de mangas de abordaje para mejorar la atención a los pasajeros.
La empresa responsable del proyecto detalló que esta primera etapa contempla la ampliación de la terminal de pasajeros y de carga, con un avance físico del 20% y financiero cercano al 35%. Se prevé que esta fase concluya en octubre del presente año.
Durante la inspección, el dirigente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales, Celestino Barro, destacó el deterioro actual de la pista de aterrizaje y expresó su confianza en que el gobierno pueda finalizar la obra para beneficiar a la población. Por su parte, el presidente de la Brigada Parlamentaria resaltó la relevancia de la modernización del aeropuerto, subrayando el impacto positivo que tendrá en el desarrollo del turismo local

