El proceso de transición en el municipio de La Paz ha comenzado con un enfoque estructurado, involucrando a 80 profesionales que trabajan en 51 comisiones. Sin embargo, la colaboración entre la administración saliente y la entrante se ha visto empañada por momentos de tensión, especialmente durante un intercambio acalorado entre el alcalde saliente, Iván Arias, y su sucesor electo, César Dockweiler. Este cruce de palabras tuvo lugar el viernes por la mañana en el edificio que alberga el despacho del alcalde, donde Dockweiler llegó con la intención de obtener la documentación necesaria para iniciar su gestión.
Arias, quien todavía se encuentra al mando hasta la finalización del proceso de transición, argumentó que su equipo debía continuar trabajando en la entrega de información. Dockweiler había solicitado recibir toda la documentación antes del 10 de abril, pero se le explicó que el proceso formalmente comienza con la entrega de documentos y se extenderá hasta el 26 de abril, cuando ambos equipos colaborarán en la transición.
El alcalde electo insistió en que deseaba recibir los documentos directamente en las oficinas del municipio. Sin embargo, se le recordó que la Ley Municipal 587 establece que todos los reportes deben concentrarse en un solo lugar para facilitar el proceso. A pesar de esta normativa, ambos equipos llegaron a un acuerdo: Dockweiler aceptó que se preparara un espacio dentro del municipio y recibió una llave para tener control exclusivo sobre toda la documentación.
En total, fueron entregadas 274 carpetas repletas de información sobre más de 4.000 proyectos documentados. Gonzalo Barrientos, secretario de Gobernabilidad de la alcaldía saliente, enfatizó la importancia del cumplimiento riguroso de las normas y de la Constitución durante este proceso. Las carpetas fueron transportadas en tres camionetas municipales y depositadas en el salón de los Espejos del palacio consistorial.
Sin embargo, a pesar del esfuerzo por avanzar en este proceso crucial para asegurar una transición fluida, tanto Arias como Dockweiler quedaron insatisfechos tras su último encuentro. Según informaron fuentes cercanas a ambos lados, había discrepancias sobre la información contenida en las carpetas entregadas. Este descontento refleja las complejidades inherentes al traspaso del poder municipal y plantea interrogantes sobre cómo se desarrollará el resto del proceso de transición en los días venideros.

