La directora del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) de Tarija, María Esther Valencia, ha anunciado que la institución se encuentra en la etapa final de un convenio con Aldeas Infantiles SOS, diseñado para fortalecer el sistema de protección de la niñez en el departamento. Esta iniciativa tiene como objetivo primordial mejorar las condiciones de vida y desarrollo de los niños vulnerables o en situación de orfandad, permitiendo que puedan crecer en un entorno familiar adecuado.
Valencia explicó que el convenio busca articular eficazmente a diversas instancias del sistema de protección infantil, incluyendo los juzgados de la niñez y adolescencia, así como la Defensoría de la Niñez y Adolescencia. Estas entidades tienen la responsabilidad legal de garantizar los derechos fundamentales de los menores. “Estamos a puertas de la firma del convenio con Aldeas Infantiles y esperamos que todo el sistema de protección se sume. Hablamos de las autoridades que son responsables por ley de velar por los derechos de nuestros niños”, destacó Valencia.
El enfoque principal del programa está dirigido a aquellos menores que se encuentran en situaciones críticas, como aquellos que viven en la calle, están en condiciones de abandono o residen actualmente en hogares de acogida. En este contexto, Valencia subrayó que el convenio introduce una modalidad alternativa al acogimiento institucional tradicional. Este modelo se denomina “Familia Sustituta” y tiene como finalidad ofrecer un entorno familiar temporal a aquellos menores que han perdido el cuidado parental.
“Este convenio plantea una modalidad alternativa a los hogares del Sedeges. Es un proyecto denominado ‘Familia Sustituta’”, afirmó Valencia. Para asegurar el bienestar y desarrollo integral de los niños acogidos, las familias que participen en este programa serán sometidas a un proceso riguroso de evaluación y acreditación por parte del personal técnico del Sedeges.
La implementación de programas similares ha mostrado resultados positivos en diversas regiones del mundo. En Argentina, por ejemplo, el sistema de “familias de acogimiento” se ha promovido como una alternativa prioritaria frente a la institucionalización, logrando indicadores más favorables en términos de desarrollo emocional y reintegración familiar. Especialmente, iniciativas llevadas a cabo en la provincia de Buenos Aires han demostrado ser efectivas al reducir los tiempos que los menores permanecen en hogares y fomentar soluciones familiares más estables.
De manera similar, España ha consolidado el acogimiento familiar como una política clave dentro del sistema de protección infantil. Según datos oficiales, más del 60% de los niños separados de su entorno familiar son ubicados en familias acogedoras, lo cual está alineado con las recomendaciones emitidas por organismos internacionales que abogan por un entorno familiar como el espacio más idóneo para el desarrollo infantil.
La evidencia sugiere que estos programas, cuando son bien regulados y respaldados por equipos técnicos competentes, no solo ayudan a aliviar la carga sobre los centros residenciales, sino que también mejoran significativamente las condiciones generales de bienestar, estabilidad emocional e integración social para los menores beneficiarios. Así, el próximo convenio entre Sedeges y Aldeas Infantiles SOS representa un paso crucial hacia una atención más humanizada y centrada en el bienestar integral del niño.

