Según el último informe del Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC), hasta el domingo 5 de abril, los pagos destinados a compensar a los afectados por la distribución de gasolina desestabilizada han alcanzado la suma de 8,9 millones de bolivianos. Esta cifra incluye tanto las transferencias realizadas a cuentas bancarias como los retiros efectuados en ventanilla a través del Banco Unión. Sin embargo, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aún no ha proporcionado información detallada sobre la cantidad exacta de casos que han sido atendidos y concluidos, lo que incluye tanto los casos aceptados como aquellos que han sido descartados.
La situación en torno al suministro de gasolina continúa generando tensiones en varios sectores del país. Un claro ejemplo de esta problemática se observa en Oruro, donde los transportistas han decidido convocar un paro acompañado de bloqueos para este lunes. Esta medida se ha tomado como una forma de protesta ante los inconvenientes derivados del suministro irregular de combustible, lo que ha afectado su actividad diaria y ha despertado el descontento entre quienes dependen de este recurso para su trabajo.
El contexto actual pone de manifiesto la urgencia por parte de las autoridades para abordar los problemas relacionados con la calidad del combustible y garantizar un suministro adecuado que prevenga futuras crisis. La falta de información clara sobre los casos atendidos por YPFB añade incertidumbre y frustración entre los afectados, mientras que las acciones de protesta reflejan el creciente malestar en la población ante una situación que parece no encontrar solución inmediata.

