Una reciente investigación internacional llevada a cabo por Forbidden Stories ha revelado la existencia de una supuesta red de influencia vinculada a Rusia que habría llevado a cabo operaciones de propaganda en Bolivia. Ante esta situación, el senador Manuel Ormachea ha expresado su preocupación, advirtiendo que estas acciones buscan ejercer control sobre el Estado boliviano. Ormachea hizo un llamado al presidente Rodrigo Paz para que expulse a los agentes rusos que operan en el país, enfatizando la necesidad de proteger la democracia boliviana.

El senador indicó que estas redes rusas, conocidas por difundir desinformación a nivel global, estarían operando en Bolivia con el objetivo de apoyar al Movimiento al Socialismo (MAS). “Nosotros le queremos decir claramente al gobierno de Rodrigo Paz: si usted es democrático, expulse a cualquier elemento de Inteligencia que continúe operando aquí”, declaró Ormachea, quien también alertó sobre la posible presencia de agentes encubiertos en territorio boliviano.

Los documentos filtrados por Forbidden Stories detallan que esta estructura, identificada como “la Compañía”, habría funcionado entre 2023 y 2024 bajo la supervisión del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR), recibiendo un respaldo financiero considerable. La investigación sugiere que su principal objetivo en Bolivia fue influir en la opinión pública tras las denuncias relacionadas con un supuesto autogolpe, minimizando así la crisis política y reforzando la estabilidad del gobierno encabezado por Luis Arce Catacora.

Ormachea no solo denunció las operaciones rusas, sino también la colaboración con aliados estratégicos de Rusia como Venezuela, Cuba y Nicaragua. Según sus declaraciones, estas alianzas han facilitado la creación y difusión de “noticias falsas” dirigidas contra la oposición política en Bolivia. “Han generado toda narrativa para apoyar el autogolpe de Luis Arce Catacora y hacerlo pasar como si fuese un golpe de Estado”, subrayó Ormachea, quien acusó a esta maquinaria propagandística rusa de estar profundamente arraigada en las instituciones del Estado.

La investigación menciona a Sergei Vasilievich Mashkevich como una figura clave dentro de esta red. Se le describe como responsable de planificar estrategias para contrarrestar los efectos del intento de autogolpe y coordinar el despliegue de especialistas en La Paz. Su papel se considera fundamental para la “estabilización del gobierno” y para guiar la narrativa mediática favorable al MAS.

Por otro lado, el exdiputado Renán Cabezas, quien fue parte del MAS, ha calificado esta investigación como una estrategia para desviar la atención pública de problemas más apremiantes, como el incremento del precio de la gasolina, que afecta directamente a la administración actual.

En un contexto más amplio, desde la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB), Zulema Alanes, expresidenta del organismo, destacó que existe evidencia sobre una gran cantidad de información falsa que ha circulado durante los gobiernos de Arce y Evo Morales. Alanes se refirió a los llamados “guerreros digitales”, quienes se especializan en crear mensajes manipuladores destinados a influir en la opinión pública boliviana.

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