La Alcaldía de La Paz ha emitido un informe alarmante sobre el impacto que la calidad del combustible distribuido en la ciudad ha tenido en su flota vehicular. Hasta la fecha, un total de 147 vehículos municipales han sido afectados por lo que se ha calificado como mala calidad de la gasolina. Esta situación ha generado serias complicaciones para el funcionamiento de diversas secretarías, subalcaldías y empresas del Gobierno municipal.
Gonzalo Barrientos, director de Gobernabilidad de La Paz, ofreció detalles sobre la magnitud del problema. En su declaración, subrayó que las unidades afectadas incluyen una variedad significativa de vehículos: desde ambulancias y camionetas hasta motocicletas y camiones. Actualmente, dichos vehículos se encuentran en talleres mecánicos para recibir las reparaciones necesarias, aunque Barrientos advirtió que la prolongada espera está obstaculizando el desarrollo normal de las actividades municipales.
La situación se torna más crítica dado que, a pesar de que los vehículos cuentan con seguros, esto no resulta suficiente para mitigar los efectos de esta crisis. Las ambulancias y otras unidades esenciales siguen paralizadas, lo que compromete la capacidad operativa del municipio en áreas críticas como la atención a emergencias.
Barrientos también hizo hincapié en la urgencia por restablecer el funcionamiento de estos vehículos. En este sentido, expresó su esperanza en que un acuerdo para garantizar el suministro de combustible de calidad se cumpla a cabalidad. La expectativa es que esta medida contribuya a evitar futuras afectaciones y permita al Gobierno municipal retomar sus funciones con normalidad.
La problemática del combustible no solo ha impactado a las autoridades locales, sino que también ha tenido repercusiones económicas más amplias. Recientemente, se reportaron pérdidas significativas por bloqueos relacionados con este tema, alcanzando cifras cercanas a los 30 millones de dólares según estimaciones de industriales locales. Ante este escenario, se anticipan acciones por parte de grupos como los choferes, quienes han anunciado inspecciones sorpresa a los surtidores tanto en La Paz como en El Alto para abordar las irregularidades en la calidad del combustible disponible.
Este conjunto de circunstancias plantea un desafío considerable para el municipio y sus operaciones diarias, subrayando la necesidad urgente de soluciones efectivas en el suministro y control del combustible.

