Un joven de 25 años fue detenido en la ciudad de La Paz mientras caminaba con una mochila que contenía una suma considerable de dinero, presuntamente sustraída del avión militar Hércules C-130 que sufrió un siniestro la tarde del viernes en el aeropuerto de El Alto. Este hecho se encuentra bajo investigación, ya que las autoridades buscan esclarecer el origen de los billetes hallados y su posible vinculación con el robo ocurrido tras el accidente aéreo.
La detención se produjo durante un patrullaje preventivo realizado por agentes del Centro Especial de Investigación Policial (CEIP), quienes observaron al individuo en actitud sospechosa en las graderías cercanas a la subida del ascensor peatonal que conecta con la avenida del Libertador. La ubicación exacta es un punto estratégico y concurrido, lo que llamó la atención de los efectivos. Al solicitarle su identificación, el sujeto se identificó como Ariel Q.V., y mostró cierto nerviosismo al ser interrogado en el lugar. Por razones de seguridad, se le pidió abrir su mochila, donde se encontraron billetes con Serie B en denominaciones de 10, 20 y 50 bolivianos.
La suma total cuantificada por las autoridades ascendió a 5.210 bolivianos, distribuidos en 56 billetes de 50 Bs (totalizando 2.800 Bs), 78 billetes de 20 Bs (1.560 Bs) y 85 billetes de 10 Bs (850 Bs). Además del dinero, durante el procedimiento se decomisaron un teléfono celular y otros objetos personales que podrían ser relevantes para las investigaciones.
El hallazgo es especialmente significativo en el contexto del siniestro ocurrido días atrás en El Alto, donde un avión militar Hércules C-130 sufrió un accidente que dejó víctimas y daños materiales importantes. Según informes oficiales a los que tuvo acceso EL DEBER, no solo hubo pérdida humana y material sino también actos ilícitos protagonizados por personas que aprovecharon la situación para saquear el lugar del siniestro. Se reportó que algunos individuos no solo sustrajeron dinero sino que incluso agredieron con pedradas a policías y militares encargados de prestar auxilio y seguridad en la zona.
La Fiscalía ha tomado bajo su custodia al joven detenido para tomar sus declaraciones e iniciar las pesquisas correspondientes. El objetivo principal es determinar si Ariel Q.V. actuó solo o si forma parte de una red o grupo dedicado al saqueo tras el accidente aéreo. La investigación busca además identificar a otras personas involucradas en estos hechos ilícitos para evitar futuras situaciones similares y garantizar justicia para las víctimas del siniestro.
Este caso pone en evidencia no solo la gravedad del accidente aéreo sino también las consecuencias sociales derivadas del mismo, donde individuos inescrupulosos aprovechan momentos críticos para cometer delitos. La labor conjunta entre la Policía y Fiscalía es fundamental para esclarecer estos hechos y evitar que actos criminales empañen los esfuerzos de rescate y atención a las víctimas.
Para la población involucrada, este episodio genera preocupación sobre la seguridad y el orden público tras tragedias que requieren solidaridad y cooperación ciudadana. Las autoridades han reiterado su compromiso con investigar a fondo este caso, sancionar a los responsables y recuperar los bienes sustraídos para restablecer la confianza social en momentos difíciles como los derivados por accidentes aeronáuticos o emergencias similares

