En la ciudad de Cochabamba, la celebración del Carnaval continúa con gran entusiasmo y participación ciudadana, destacándose en esta jornada el Corso de Corsos. Este evento tradicional congrega a decenas de comparsas y fraternidades que animan las calles del emblemático barrio de El Prado. Desde las primeras horas de la mañana, alrededor de las 09:00, los participantes iniciaron el recorrido que se extiende por diversas arterias principales, llenando de música, danza y colorido el ambiente. Este desfile no solo representa una expresión festiva, sino también una manifestación cultural que fortalece la identidad local y promueve la convivencia social.
El Corso de Corsos en Cochabamba forma parte de un calendario más amplio de actividades carnavalescas que se desarrollan en distintas regiones del país durante estas fechas. Bolivia se encuentra inmersa en los últimos días de Carnaval, un periodo marcado por tradiciones ancestrales y modernas que atraen a miles de personas tanto locales como visitantes. La festividad es un momento clave para la cohesión social y el disfrute colectivo, donde la alegría y el folclore se combinan para ofrecer experiencias inolvidables a las comunidades.
En la ciudad de La Paz, por ejemplo, se prepara un evento emblemático denominado el Entierro del Pepino, programado para este domingo 22 de febrero. Esta ceremonia simbólica involucra a varias comparsas que realizarán un recorrido desde la zona conocida como Garita de Lima hasta el Cementerio General. El acto es acompañado por música y baile, elementos esenciales que reflejan el espíritu carnavalesco paceño y su particular manera de despedir esta época festiva con una mezcla de solemnidad y celebración.
Cabe destacar que estas festividades no son aisladas dentro del territorio boliviano. La semana pasada tuvo lugar en Oruro uno de los carnavales más reconocidos a nivel nacional e internacional. Este evento ha sido declarado patrimonio oral e intangible de la humanidad por la UNESCO debido a su riqueza cultural y su importancia histórica. En él participan miles de bailarines y músicos procedentes de diversas regiones del país, quienes aportan con sus expresiones artísticas a mantener viva esta tradición ancestral.
Paralelamente en Santa Cruz se vivió el Corso cruceño, una celebración caracterizada por sus carros alegóricos impresionantes y la presencia destacada de las reinas que representan a las distintas comparsas. Esta festividad contó además con jornadas precarnavaleras que reunieron a numerosas familias en el centro urbano cruceño. La expectativa estuvo centrada en torno a Camila I, quien fue coronada como Soberana del Carnaval cruceño 2026, consolidando así un símbolo importante para esta región.
Por otro lado, en Tarija se mantuvieron vivas las tradiciones propias del Jueves de Compadres y Jueves de Comadres. Estas jornadas estuvieron marcadas por costumbres ancestrales llenas de colorido y festejos populares que fortalecen los vínculos comunitarios. A estas actividades se sumaron los eventos correspondientes al Lunes de Carnaval y Martes de Ch’alla, días festivos nacionales durante los cuales todo el país participó activamente en diferentes celebraciones.
Sin embargo, no todo ha sido motivo de alegría durante este Carnaval boliviano. Las autoridades han reportado un saldo preocupante relacionado con accidentes y hechos violentos ocurridos durante estas fechas festivas. En total se registraron 33 personas fallecidas y 278 heridas como consecuencia directa de incidentes viales provocados en este periodo. Además, en la ciudad de Santa Cruz se reportaron cinco asesinatos y 14 casos denunciados por violación según datos proporcionados por la Fiscalía local. Estos números subrayan la necesidad imperante de reforzar las medidas preventivas para proteger a los ciudadanos durante eventos masivos como los carnavales.
En definitiva, el Carnaval boliviano es una manifestación cultural profunda que moviliza a toda la población en torno a tradiciones llenas de colorido, música y danza. Sin embargo, también representa un desafío para las autoridades encargadas del orden público y la seguridad vial debido al incremento significativo en incidentes negativos asociados al consumo excesivo o conductas imprudentes durante estas fechas festivas. La continuidad del Corso de Corsos en Cochabamba este sábado es reflejo del compromiso social con mantener vivas las raíces culturales mientras se busca garantizar un entorno seguro para todos los participantes y espectadores

