En medio de las festividades de Carnaval, el departamento de Tarija enfrenta una creciente preocupación sanitaria debido a la expansión del virus chikungunya, una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti. Esta situación ha llevado a que al menos cuatro municipios —Bermejo, Yacuiba, Villa Montes y Caraparí— activen planes de emergencia para contener la propagación del virus y proteger a la población.
El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Tarija ha intensificado las acciones de vigilancia epidemiológica y control vectorial, reconociendo que las condiciones climáticas propias del verano favorecen la proliferación del mosquito transmisor. La acumulación de agua en recipientes domésticos y la alta movilidad de personas durante las festividades representan factores críticos que dificultan el control efectivo del brote.
Bermejo se ha convertido en el epicentro más alarmante de esta emergencia sanitaria. La Red de Salud local ha confirmado 43 casos positivos por laboratorio y reportado más de 80 sospechosos tanto de dengue como de chikungunya en las últimas semanas. Ante este escenario, el Comité Operativo de Emergencia Municipal (COEM) declaró la emergencia sanitaria y tomó medidas contundentes para frenar la cadena de contagios. Entre ellas se destaca la suspensión temporal de todas las actividades públicas y privadas en el municipio, así como el cierre provisional de la frontera con Argentina en el paso Puerto Chalanas y el puente internacional. Estas acciones buscan limitar la circulación comunitaria y evitar que la enfermedad se disemine hacia otras regiones.
Paralelamente, se ha puesto en marcha una campaña masiva para eliminar los criaderos del mosquito Aedes aegypti, que incluye jornadas intensivas de limpieza con participación conjunta del Gobierno Municipal, autoridades locales como la Subgobernación, funcionarios públicos, voluntarios y sectores organizados como la Asociación de Volqueteros. Barrios específicos como Municipal, Aeropuerto y Azucarero han sido identificados como focos principales para la reproducción del vector, aunque las brigadas sanitarias han ampliado su cobertura para abarcar otros sectores ante el riesgo latente.
En Villa Montes también se han registrado casos preocupantes. El epidemiólogo Humberto Delgado confirmó dos casos positivos de chikungunya junto con 17 pacientes sospechosos, mayoritariamente menores de edad. Además, hay reportes de 89 personas con sintomatología compatible con dengue. Los pacientes afectados por chikungunya presentan síntomas característicos como fiebre alta, dolor intenso en las articulaciones y músculos, así como erupciones cutáneas. Las autoridades sanitarias recomiendan reforzar las medidas preventivas domiciliares para evitar acumulaciones innecesarias de agua y exhortan a acudir rápidamente a los centros médicos ante cualquier indicio clínico compatible con estas enfermedades virales.
Por su parte, Caraparí declaró también emergencia sanitaria tras confirmar dos casos positivos. En respuesta se activó una campaña masiva que contempla jornadas desde temprano hasta media tarde para realizar limpieza exhaustiva en todos los barrios urbanos. El programa incluye recolección domiciliaria puerta a puerta de objetos inservibles como llantas usadas, botellas y tachos que pueden convertirse en criaderos potenciales para el mosquito. La coordinación entre personal municipal y autoridades locales busca maximizar el impacto preventivo mediante un trabajo comunitario activo.
En Yacuiba, los reportes indican 12 casos confirmados oficialmente por laboratorio; cuatro fueron validados recientemente por el Centro Nacional de Enfermedades Tropicales (CENETROP). Inicialmente los primeros contagios afectaron principalmente a varones mayores de 40 años, pero se observa una distribución más amplia entre ambos sexos e incluso entre menores de 15 años en los casos más recientes. Esta expansión demográfica subraya la necesidad urgente de implementar medidas integrales que involucren tanto al sector salud como a toda la comunidad.
Frente a esta situación crítica, el equipo técnico del Programa de Control de Vectores del Sedes Tarija intensificó durante el fin de semana largo las fumigaciones focalizadas en barrios donde se detectaron casos sospechosos o confirmados tanto de dengue como chikungunya. No obstante, desde las autoridades sanitarias se enfatiza que estas fumigaciones deben complementarse con un compromiso activo por parte de los ciudadanos para eliminar criaderos dentro y fuera del hogar; solo mediante esta colaboración será posible contener eficazmente la expansión viral.
Este brote no es un fenómeno aislado dentro del país; departamentos vecinos también enfrentan desafíos similares o incluso más graves. Por ejemplo, Santa Cruz registra un elevado número total de contagios que supera los tres mil casos positivos hasta ahora y lamentablemente reporta cuatro víctimas fatales asociadas al chikungunya. Uno reciente corresponde a un paciente masculino con enfermedades preexistentes cuyo diagnóstico aún está siendo confirmado.
La presencia simultánea del dengue junto al chikungunya complica aún más la gestión sanitaria debido a síntomas similares que pueden dificultar un diagnóstico oportuno sin análisis específicos. En este contexto epidemiológico complejo resulta imprescindible fortalecer los sistemas locales e interinstitucionales para coordinar respuestas rápidas e integrales que mitiguen riesgos mayores para la salud pública.
En conclusión, mientras Tarija avanza en sus celebraciones tradicionales durante Carnaval enfrentando una amenaza creciente por enfermedades transmitidas por mosquitos Aedes aegypti, las acciones implementadas buscan proteger especialmente a grupos vulnerables como niños y adultos mayores mediante vigilancia constante, campañas masivas contra criaderos y restricciones temporales orientadas a frenar contagios masivos. La experiencia actual pone en relieve la importancia fundamental del compromiso ciudadano junto al trabajo conjunto entre autoridades sanitarias municipales y departamentales para superar esta crisis epidemiológica regional sin precedentes recientes

