El Benfica ha emitido un comunicado oficial en el que reafirma su apoyo incondicional a Gianluca Prestianni, su joven extremo argentino, tras las graves acusaciones de racismo formuladas contra él durante el partido de ida de la eliminatoria de la Liga de Campeones frente al Real Madrid. El club lisboeta ha calificado las denuncias como parte de una campaña de difamación contra el jugador, defendiendo su conducta y destacando que siempre ha mostrado un comportamiento respetuoso hacia sus adversarios, las instituciones deportivas y los valores que representan la identidad del Benfica.
El incidente que ha generado esta polémica tuvo lugar en el Estádio da Luz durante el encuentro en el que el Real Madrid se impuso por 0-1 gracias a un gol de Vinicius Junior. A los 51 minutos y 26 segundos, tras la celebración del tanto merengue, Vinicius Junior comunicó al árbitro François Letexier que había sido víctima de insultos racistas por parte de Prestianni. Ante esta denuncia, el colegiado activó el protocolo contra el racismo establecido por la UEFA, lo que provocó una suspensión temporal del partido que duró ocho minutos.
En respuesta a estos hechos, el Benfica ha expresado su compromiso firme con los valores fundamentales que rigen no solo al club sino también al deporte en general: igualdad, respeto e inclusión. El comunicado subraya que estos principios están profundamente arraigados en la historia y filosofía del club, cuyo máximo símbolo es Eusébio, una figura emblemática no solo para el Benfica sino también para la lucha contra cualquier forma de discriminación dentro del fútbol.
Además, el club portugués ha manifestado su disposición a colaborar plenamente con las investigaciones y medidas anunciadas por la UEFA respecto al incidente. Han enfatizado su apertura y transparencia para esclarecer los hechos y garantizar que se mantengan los estándares éticos en todas las competiciones en las que participan. Esta postura refleja un compromiso institucional para abordar con seriedad cualquier alegato relacionado con discriminación o racismo.
Este episodio pone sobre la mesa una problemática recurrente en el fútbol europeo y mundial: la persistencia del racismo dentro y fuera del terreno de juego. La intervención inmediata del árbitro y la aplicación del protocolo anti-racismo muestra cómo las instituciones deportivas están intentando responder con rigor ante estas situaciones, aunque también pone en evidencia la necesidad constante de vigilancia y educación para erradicar este tipo de conductas.
Para los aficionados y seguidores del Benfica, esta defensa pública a Prestianni es un mensaje claro sobre cómo el club gestiona situaciones conflictivas relacionadas con sus jugadores. Al mismo tiempo, reafirma su compromiso con una cultura deportiva basada en principios éticos sólidos. Para la comunidad futbolística en general, este caso es un recordatorio sobre la importancia de mantener un enfoque firme contra cualquier manifestación de racismo o discriminación dentro del deporte más popular del mundo.
El desarrollo posterior a este incidente será observado con atención tanto por organismos reguladores como por los propios clubes implicados y sus seguidores. La UEFA tiene ahora la responsabilidad de llevar adelante una investigación objetiva que permita determinar lo ocurrido con precisión y aplicar las sanciones correspondientes si se confirma alguna conducta indebida. Mientras tanto, el Benfica mantiene su postura clara: apoyar a su jugador y defender los valores históricos que han sido pilares fundamentales desde la fundación del club

