En medio de las celebraciones por Carnaval, un episodio de violencia doméstica alteró la tranquilidad en la ciudad de El Alto. Una mujer de 27 años fue víctima de una agresión con arma blanca por parte de su concubino durante una disputa motivada por celos, mientras ambos consumían bebidas alcohólicas. Según informó el director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra La Violencia (Felcv), Luis Fernando Aguilar, el hombre, de 34 años, atacó a la mujer clavándole un cuchillo en la parte lumbar, lo que requirió su inmediata hospitalización en el Hospital del Norte.
Este incidente ocurrió en el contexto de una tradicional ch’alla por Carnaval, una festividad que suele congregar a familiares y amigos para compartir y celebrar. Sin embargo, en este caso, la reunión derivó en un episodio violento que terminó con una mujer gravemente herida y con un proceso judicial en marcha. Tras la agresión, los familiares rápidamente trasladaron a la víctima al centro hospitalario para recibir atención médica. Paralelamente, denunciaron el hecho ante las autoridades policiales que se movilizaron hasta el domicilio para detener al presunto agresor.
Durante la intervención policial, se constató que el acusado continuaba bajo los efectos del alcohol, lo que podría haber influido en el desenlace violento de la discusión. La Felcv procedió con su aprehensión en el lugar, garantizando así que el hombre enfrentara las consecuencias legales correspondientes a su conducta. Este tipo de acciones refuerzan la labor institucional orientada a proteger a las víctimas y prevenir futuros actos de violencia intrafamiliar.
A pesar de la gravedad del ataque y del proceso judicial iniciado, la situación presenta complejidades adicionales. La presidenta de Derechos Humanos (DDHH) de El Alto, Virginia Ugarte, informó que la víctima permanece hospitalizada pero no tiene intención de presentar una denuncia formal contra su pareja. Según Ugarte, la mujer reconoció haber sido atacada pero atribuye parte de la responsabilidad a ella misma por haber provocado la discusión. Esta actitud refleja las dificultades que enfrentan muchas víctimas para denunciar a sus agresores debido a factores emocionales y sociales que dificultan romper con ciclos de violencia.
No obstante, pese a la reticencia inicial de la víctima a proceder legalmente contra su concubino, las autoridades judiciales han tomado medidas firmes para garantizar justicia y seguridad. En una audiencia destinada a establecer medidas cautelares, el juzgado dictaminó detención preventiva por seis meses para el hombre involucrado. Esta decisión implica su reclusión en la cárcel de San Pedro en La Paz mientras continúa el proceso legal correspondiente. La medida busca proteger a la víctima y evitar posibles represalias o nuevas agresiones durante este tiempo.
Este caso pone en evidencia los desafíos persistentes que existen en torno a la violencia intrafamiliar y el consumo problemático de alcohol durante eventos sociales tradicionales. Además subraya la importancia del trabajo coordinado entre familiares, autoridades policiales y judiciales para brindar atención integral a las víctimas y asegurar que los agresores enfrenten consecuencias legales adecuadas. Asimismo revela cómo ciertos patrones culturales y emocionales pueden obstaculizar que las mujeres afectadas denuncien o rompan con relaciones violentas.
En definitiva, esta situación es un llamado para fortalecer las políticas públicas dirigidas a prevenir este tipo de hechos violentos durante festividades populares y mejorar los mecanismos de apoyo psicológico y legal para quienes sufren violencia doméstica. También refleja una realidad social donde persiste la necesidad urgente de erradicar conductas machistas y proteger los derechos humanos fundamentales dentro del núcleo familiar y comunitario. Mientras tanto, queda pendiente acompañar con sensibilidad tanto médica como jurídica a esta mujer herida para resguardar su integridad física y emocional tras este lamentable episodio ocurrido en plena celebración carnavalesca

