Blooming mostró un rendimiento contundente en su reciente encuentro, logrando una victoria categórica por 5-0 frente a Independiente. Este resultado no solo refleja la superioridad en el marcador, sino que también evidencia el avance significativo en el trabajo táctico y físico que viene desarrollando el cuerpo técnico celeste bajo la dirección de Mauricio Soria. No obstante, a pesar de la amplia diferencia en el marcador, dentro del club se mantiene un mensaje de prudencia y enfoque, priorizando la continuidad del proceso antes que la euforia momentánea.
En ausencia del entrenador principal durante la conferencia de prensa posterior al partido, fue el preparador físico David Woitquivich quien se encargó de transmitir las impresiones sobre el rendimiento del equipo. Él destacó especialmente la ambición mostrada por los jugadores en el campo, subrayando que los resultados obtenidos son solo una parte del camino hacia objetivos mayores. Según explicó, el principal desafío para Blooming es llegar en las mejores condiciones posibles al próximo compromiso clave: el enfrentamiento por la Copa Sudamericana contra San Antonio, programado para realizarse en el estadio Tahuichi.
El cuerpo técnico ha puesto especial énfasis en construir un equipo con una identidad clara y definida. Esto implica mantener un estilo de juego basado en la intensidad constante y una presión alta sobre el adversario, elementos que ya se han comenzado a plasmar con éxito en esta etapa inicial de preparación. La idea es no solo sostener el nivel competitivo que Blooming mostró durante la temporada anterior, sino también potenciarlo con la integración efectiva de los nuevos refuerzos incorporados a la plantilla.
Woitquivich resaltó que uno de los aspectos positivos ha sido la rápida adaptación de los futbolistas que llegaron recientemente al club. Estos jugadores han logrado comprender y aplicar con eficacia las indicaciones tácticas y físicas impartidas por el cuerpo técnico, lo cual contribuye a fortalecer la cohesión grupal y a elevar el rendimiento colectivo dentro del campo de juego. Esta integración fluida resulta fundamental para consolidar un equipo competitivo que pueda afrontar con garantías los desafíos venideros.
Más allá del resultado favorable y del entusiasmo generado entre los hinchas, desde Blooming se mantiene un enfoque basado en la mesura y el trabajo constante. El mensaje interno es claro: avanzar paso a paso sin perder de vista los objetivos principales ni caer en excesos de confianza. La construcción de una identidad futbolística sólida es vista como un proceso gradual que requiere paciencia, disciplina y compromiso sostenido por parte de todos los integrantes del plantel.
En definitiva, Blooming se encuentra en una etapa crucial donde las bases sentadas hasta ahora buscan transformarse en un proyecto consolidado capaz de brindar satisfacciones a su afición. La combinación entre un estilo definido, una preparación física rigurosa y la incorporación acertada de nuevos talentos genera expectativas positivas para lo que resta del año competitivo. Sin embargo, desde adentro se insiste en mantener los pies sobre la tierra para garantizar que este crecimiento sea duradero y no meramente circunstancial

