En un operativo policial de gran envergadura llevado a cabo en la ciudad de Calama, ubicada en la región chilena de Antofagasta, dos ciudadanos bolivianos fueron detenidos tras ser sorprendidos en posesión de una cantidad significativa de drogas, superando la tonelada. Este decomiso se posiciona como uno de los mayores registrados en lo que va del año en dicha región, reflejando la intensidad con que las autoridades están enfrentando el narcotráfico en las zonas fronterizas.
El procedimiento comenzó a gestarse cuando personal especializado de la sección OS7 de Carabineros detectó un vehículo sospechoso en el sector fronterizo conocido como Inacaliri. Al momento de una fiscalización policial, los ocupantes del vehículo decidieron abandonarlo, lo que alertó a las fuerzas del orden sobre la posible existencia de una operación ilícita. La Fiscalía de turno no tardó en intervenir e instruyó a OS7 para que asumiera la investigación del caso, lo que permitió avanzar rápidamente hacia la identificación y localización de los presuntos responsables dentro de la ciudad de Calama.
Para culminar con éxito el operativo, Carabineros contó con el apoyo del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE), quienes ingresaron simultáneamente a tres domicilios vinculados a los sospechosos. En estos inmuebles fueron detenidos dos hombres: uno de 20 años, sin antecedentes penales y con situación migratoria regular en Chile; y otro de 42 años, quien contaba con antecedentes policiales previos y además tenía vigente una prohibición para ingresar al país por un período de 25 años desde abril del año 2025. Este detalle subraya la complejidad y peligrosidad que pueden presentar estas redes criminales al incluir personas con historial delictivo y restricciones migratorias.
Durante el allanamiento y revisión, las autoridades incautaron un total de 1.154 paquetes de marihuana que sumaron un peso aproximado a 1.294 kilos con 700 gramos. Además, se decomisaron 266 frascos conteniendo ketamina líquida, cuyo peso total superó los 57 kilos. Junto a estas sustancias ilegales fueron confiscados cuatro vehículos utilizados probablemente para el transporte o distribución, ocho teléfonos móviles que podrían contener información valiosa para desentrañar la red criminal, así como dinero en efectivo equivalente a 927 dólares estadounidenses y un millón de pesos chilenos. Otros elementos encontrados serán sometidos a peritajes especializados como parte integral del proceso investigativo.
El fiscal regional de Antofagasta destacó la importancia estratégica del procedimiento, enfatizando que este tipo de operativos son el resultado directo del trabajo coordinado entre la Fiscalía y Carabineros para combatir el narcotráfico especialmente en zonas limítrofes donde la presión por parte del crimen organizado es considerablemente alta. Enfatizó además que en los últimos tres años se han logrado incautar cerca de 80 toneladas de drogas en esta región, cifra que no solo evidencia el nivel elevado al cual operan estas organizaciones ilícitas sino también pone en relieve las capacidades técnicas y operativas desplegadas por las autoridades para hacerles frente.
Tras su detención, ambos individuos fueron formalizados por el delito grave de tráfico ilícito de drogas. Debido al peligro que representan para la seguridad pública según lo evaluado por el Ministerio Público, se solicitó su prisión preventiva inmediata, medida que fue acogida por el tribunal competente. La justicia ha establecido un plazo inicial para la investigación prolongado por 120 días, tiempo durante el cual se realizarán diligencias exhaustivas destinadas a identificar otros posibles partícipes o vinculados dentro esta red criminal.
Este caso pone nuevamente sobre la mesa la compleja realidad que enfrenta Chile y específicamente su zona norte respecto al narcotráfico transnacional. La ubicación geográfica fronteriza facilita tanto el ingreso como la distribución interna de sustancias ilícitas provenientes principalmente desde países vecinos. Por ello resulta fundamental mantener e intensificar este tipo de acciones coordinadas entre diversas instituciones públicas para proteger a la población y debilitar las estructuras criminales dedicadas al comercio ilegal de estupefacientes. La detención realizada no solo representa un golpe significativo contra estas redes sino también un mensaje claro sobre el compromiso institucional frente a este flagelo social

