La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) ha iniciado una investigación profunda tras la denuncia por la desaparición de un joven de 24 años en Yapacaní, Santa Cruz. El caso ha generado preocupación tanto en la familia como en las autoridades locales debido a las circunstancias que rodearon la ausencia del joven y su posterior aparición en un municipio distante, Bulo Bulo, en Cochabamba.
Según el relato proporcionado por los familiares, el último contacto visual con el joven ocurrió una tarde de domingo cuando este se dirigía a la casa de su madre. La falta de noticias sobre su paradero durante toda la noche y el día siguiente llevó a que sus familiares, angustiados por la incertidumbre, acudieran a la Policía para reportar formalmente su desaparición. La denuncia interpuesta el lunes activó un operativo de búsqueda que involucró tanto a los efectivos policiales como a miembros de la comunidad local.
El desenlace del caso surgió cuando se confirmó que el joven no sólo había sido trasladado fuera del área urbana donde desapareció, sino que se encontraba específicamente en la región del trópico, un territorio caracterizado por sus extensas áreas boscosas y caminos rurales, lo que complicaba aún más su localización. La familia informó que el joven logró escapar de un vehículo en el que presuntamente estaba siendo trasladado contra su voluntad, lo que apunta a un posible secuestro o retención ilegal.
Los detalles aportados por la madre del joven revelan una situación angustiosa y desesperada: el joven aprovechó un momento en que el vehículo disminuyó su velocidad al no encontrar un rompemuelle (elemento utilizado para reducir la velocidad vehicular), para saltar y adentrarse rápidamente en una zona boscosa. Su huida fue intensa y prolongada; corrió durante aproximadamente cuarenta minutos hasta alcanzar un pequeño poblado cercano donde pudo buscar ayuda o refugio. Esta acción refleja tanto su determinación para liberarse como las condiciones adversas enfrentadas durante su escape.
Este caso subraya la importancia del trabajo coordinado entre las fuerzas policiales y las familias afectadas para responder con rapidez ante situaciones de desaparición sospechosa. Además, pone en evidencia los riesgos que enfrentan los jóvenes en ciertas regiones y la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y respuesta ante delitos como secuestros o retenciones forzadas. La investigación continúa abierta mientras la Felcc busca esclarecer todos los hechos relacionados con este incidente y garantizar la seguridad del joven afectado así como identificar a los responsables si se confirma el secuestro.
Para las comunidades involucradas, este episodio es un recordatorio urgente sobre la vulnerabilidad existente en determinadas zonas y plantea desafíos significativos para las autoridades encargadas de velar por el orden público y proteger a sus ciudadanos frente a amenazas similares. El seguimiento detallado y transparente del caso será fundamental para restaurar la confianza de la población en las instituciones encargadas de brindar seguridad y justicia

