En un esfuerzo conjunto de las fuerzas antidrogas, se lograron desbaratar dos importantes operativos de tráfico de cocaína que tuvieron lugar en la región de La Paz. Durante estas acciones, que se desarrollaron entre los días 5 y 9 de febrero, agentes especializados interceptaron tres vehículos en los que se transportaba una considerable cantidad de droga, logrando la aprehensión de cinco personas involucradas en el delito. La intervención policial representa un golpe significativo contra las redes de narcotráfico que operan en esta zona, evidenciando la capacidad operativa y el trabajo coordinado de las autoridades para combatir este flagelo.
El primer operativo se llevó a cabo en la carretera La Paz-Desaguadero, específicamente en las inmediaciones de la comunidad Lloko Lloko. En esta ocasión, los agentes antidrogas lograron incautar 71 paquetes tipo ladrillo que contenían clorhidrato de cocaína, junto con dos vehículos y tres teléfonos celulares. Además, se detuvo a tres individuos implicados en el transporte ilegal. Cuatro días después, en un segundo operativo desarrollado sobre la carretera Oruro-La Paz, en la tranca de Achica Arriba, se decomisaron 25 paquetes más de cocaína, un vehículo adicional y dos teléfonos celulares. En este segundo caso fueron arrestadas dos personas más, un hombre y una mujer.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) en La Paz detalló que el total del material incautado alcanzó un peso cercano a los 100 kilogramos (99.700 gramos) de clorhidrato de cocaína. Junto con los vehículos y dispositivos electrónicos confiscados, estos elementos constituyen evidencia clave para desarticular las estructuras criminales dedicadas al narcotráfico. El valor económico estimado del cargamento decomisado asciende a casi 300 mil dólares americanos, lo que representa una importante afectación al patrimonio financiero del crimen organizado.
Según las investigaciones preliminares, la droga incautada tiene su origen en el país vecino del Perú, desde donde es introducida clandestinamente para luego ser trasladada hacia Chile. En el primer operativo se detectó además una estrategia utilizada por los traficantes para evitar los controles policiales: uno de los vehículos servía como punta lanza para alertar sobre la presencia policial mientras el otro transportaba la droga propiamente dicha. Sin embargo, gracias a la labor minuciosa y al trabajo coordinado de los agentes antidrogas se logró identificar ambos automóviles y frustrar el intento delictivo.
Estos operativos no solo representan una acción significativa contra el tráfico internacional de drogas sino también una medida preventiva importante para proteger a la sociedad local y regional. Al interceptar estas cargas ilícitas antes de que lleguen a su destino final, las autoridades contribuyen a reducir la circulación y consumo de sustancias ilegales que generan múltiples problemas sociales y económicos. Asimismo, estas acciones refuerzan la presencia estatal en zonas estratégicas y demuestran el compromiso constante con la seguridad ciudadana y el fortalecimiento del sistema judicial frente a delitos complejos.
La aprehensión simultánea tanto de hombres como mujeres involucrados refleja también la diversidad dentro de las organizaciones narcotraficantes y subraya la necesidad de mantener operaciones integrales e inclusivas para enfrentar todas las modalidades del crimen organizado. La incautación masiva realizada durante estos días pone en evidencia no solo el volumen del comercio ilegal sino también los riesgos asociados al tránsito por rutas fronterizas utilizadas por estas redes criminales.
En definitiva, estos exitosos operativos ejecutados por la Felcn constituyen un paso adelante en la lucha contra el narcotráfico transnacional desde La Paz hacia otros países vecinos. La coordinación eficiente entre unidades especializadas permite desmantelar esquemas complejos e impedir que grandes cantidades de drogas circulen libremente por las carreteras nacionales e internacionales. Este tipo de intervenciones refuerzan además la confianza ciudadana hacia las instituciones encargadas del orden público y consolidan mecanismos efectivos para preservar la legalidad y seguridad regionales frente a amenazas persistentes como el tráfico ilícito de drogas

