En las primeras dos semanas desde el inicio de los pagos del Programa Extraordinario de Protección y Equidad, conocido comúnmente como bono PEPE, un total de 89.336 familias bolivianas han comenzado a recibir este apoyo económico. Esta cifra, proporcionada por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, refleja la rápida implementación y aceptación de una medida diseñada para brindar alivio financiero a sectores vulnerables de la población en un contexto económico desafiante.
El bono PEPE consiste en un desembolso total de 450 bolivianos, que se distribuye en tres pagos mensuales iguales de 150 bolivianos cada uno, correspondientes a los meses de enero, febrero y marzo del año 2026. Esta modalidad da cierta flexibilidad a los beneficiarios, quienes pueden optar por cobrar el monto mensual o acumular los tres pagos hasta el 30 de abril del mismo año. Para facilitar la distribución, el programa habilitó un sistema que involucra a 44 entidades financieras repartidas en todo el territorio nacional, garantizando así un acceso amplio y descentralizado para las familias beneficiarias.
Un aspecto relevante del proceso de cobro es que se ha establecido un calendario basado en la fecha de cumpleaños del beneficiario. De esta manera, las personas pueden retirar su pago en la fecha exacta que coincide con su día natalicio durante cada mes respectivo. Por ejemplo, quienes nacieron el 26 de julio podrán cobrar su bono el 26 de enero; mientras que aquellos con cumpleaños el 12 de enero deberán esperar hasta el 12 de febrero para realizar el cobro correspondiente. Este mecanismo busca evitar aglomeraciones y distribuir la atención en las entidades financieras a lo largo del mes.
En particular, para los casos especiales como febrero, mes que tiene solo 28 días, la Gestora Pública ha previsto una solución para quienes nacieron en fechas superiores al día 28. Las personas con cumpleaños los días 29, 30 o 31 podrán realizar sus cobros durante marzo en las fechas equivalentes a sus días festivos. Esta consideración refleja una planificación detallada para asegurar que ningún beneficiario quede excluido por cuestiones calendáricas.
El bono PEPE está dirigido a grupos específicos que ya forman parte de programas sociales previos hasta noviembre del año anterior al inicio del beneficio. Entre estos se encuentran madres gestantes y niños inscritos en el Bono Juana Azurduy; padres o tutores de estudiantes que reciben el Bono Juancito Pinto; personas con discapacidad visual registradas en el Instituto Boliviano de Capacitación (IBC); individuos con discapacidad grave o muy grave inscritos en el Sistema Integral Plurinacional para Personas con Discapacidad (SIPRUNPCD); así como adultos mayores beneficiados con la Renta Dignidad que no cuentan con jubilación formal.
En particular, para los adultos mayores no rentistas se contempla un incremento adicional dentro del programa: se eleva la Renta Dignidad mensual desde Bs 350 a Bs 500 durante un período anual, gracias al aporte complementario del bono PEPE. Esto representa una mejora sustancial en sus ingresos mensuales y busca fortalecer su capacidad económica frente a las necesidades básicas.
Es importante destacar que la política del programa establece que únicamente se otorgará un pago por familia, aun cuando varios miembros estén inscritos en distintos bonos sociales previos. Esta medida busca optimizar los recursos y evitar duplicidades en la entrega del beneficio.
Para quienes deseen verificar si son beneficiarios del bono PEPE, está disponible una plataforma digital accesible desde la página web oficial de la Gestora Pública (www.gestora.bo) dentro del apartado exclusivo para este programa social. No es necesario contar con una cuenta o iniciar sesión; basta con completar un formulario sencillo con datos personales básicos para consultar rápidamente si se tiene derecho al beneficio.
En definitiva, la implementación del bono PEPE representa una iniciativa estatal orientada a ampliar la protección social y contribuir a mejorar las condiciones económicas de sectores vulnerables mediante un apoyo directo y focalizado. La rápida adhesión inicial demuestra tanto la necesidad existente como la eficacia operativa desplegada por las autoridades financieras para llevar adelante esta política pública durante los primeros meses del año

