Las celebraciones del Carnaval representan una de las manifestaciones culturales más arraigadas y significativas en el país, reuniendo a comunidades enteras en torno a la música, la danza y la tradición. Sin embargo, a pesar de su carácter festivo y de encuentro, estas festividades no están exentas de riesgos y desafíos. En algunos casos, los eventos pueden derivar en episodios de violencia o situaciones que afectan los derechos humanos, lo que pone en evidencia la necesidad de promover un ambiente seguro y respetuoso para todos los participantes.
Conscientes de esta realidad, la Defensoría del Pueblo ha tomado un rol activo para garantizar que las celebraciones del Carnaval se desarrollen en un marco de respeto y no violencia. El Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, enfatizó que la alegría propia de estas fiestas debe coexistir con el respeto irrestricto a los derechos humanos y la convivencia pacífica. En ese sentido, se lanzó una campaña titulada “Carnaval sin violencia en convivencia y libertad”, cuyo propósito es recordar a la población que ninguna forma de celebración justifica actos de agresión, abuso o discriminación.
Esta iniciativa contempla un enfoque integral con tres componentes fundamentales. El primero se orienta a brindar información, orientación y acompañamiento ante situaciones de violencia o vulneración de derechos durante las festividades. Para ello, se han establecido puntos de atención distribuidos a nivel nacional mediante las 21 oficinas que posee la Defensoría del Pueblo. De esta manera, se garantiza presencia y apoyo en todos los escenarios relacionados con las actividades previas al Carnaval (precanavales), durante el Carnaval mismo y en las entradas folclóricas que forman parte esencial del calendario cultural. Además, se habilitó una línea telefónica gratuita para facilitar el acceso inmediato a asistencia e información por parte de la ciudadanía.
El segundo componente apunta a prevenir uno de los riesgos comunes durante las aglomeraciones festivas: los extravíos. La campaña distribuirá manillas identificativas con espacios para colocar datos personales o números de contacto. Esta medida busca facilitar la rápida localización y reunificación de personas que puedan perderse durante el desarrollo masivo de actividades carnavalescas, especialmente niños o personas vulnerables.
Finalmente, el tercer eje está dedicado a promover mensajes que fomenten la convivencia pacífica entre todos los participantes del Carnaval. Se pretende aprovechar el alcance popular de estas fiestas para difundir valores como el respeto mutuo, la tolerancia y la armonía social. De este modo, más allá del mero entretenimiento, el Carnaval puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la cohesión comunitaria y demostrar que es posible vivir juntos sin conflictos ni confrontaciones.
En suma, esta campaña representa un esfuerzo institucional significativo para preservar tanto las tradiciones culturales como los derechos fundamentales durante una época del año caracterizada por la celebración colectiva. La Defensoría del Pueblo busca así no solo proteger a quienes participan en el Carnaval sino también sensibilizar sobre la importancia de mantener un ambiente seguro donde prevalezcan la libertad y la armonía social. Con esta iniciativa se pretende que cada fiesta sea una experiencia positiva e inclusiva para toda la población involucrada

