El gobierno ha emitido una alerta nacional tras el fallecimiento de una niña en Cochabamba, atribuida a una infección por rabia, informó Claudia Montenegro, responsable de Epidemiología. En respuesta a esta situación, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) ha identificado un caso sospechoso de rabia canina en la región y ha enviado muestras al laboratorio para su análisis, a la espera de los resultados clínicos.
Montenegro destacó la dificultad de alcanzar una cobertura total en la vacunación de perros, a pesar de los esfuerzos realizados. Subrayó que la presencia de perros en situación de calle, así como aquellos que, aunque pertenecen a vecinos, deambulan libremente sin recibir vacunación, representa un riesgo significativo para la salud pública.
Además, se informó que se está colaborando con el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (Senasag) para monitorear la situación en animales adultos cuya carne es destinada al consumo humano, reforzando las medidas de vigilancia en todo el departamento. Hasta el momento, se han descartado varios casos sospechosos, aunque se mantienen pendientes resultados de uno o dos laboratorios para confirmación.
No se ha detectado circulación epidémica ni se han reportado animales sospechosos, lo que genera cierta tranquilidad en las autoridades sanitarias, quienes también trabajan en conjunto con clínicas veterinarias privadas para mantener la vigilancia. Sin embargo, persisten retrasos en la distribución de vacunas, especialmente en municipios como San Lorenzo y Uriondo, donde aún falta completar la vacunación de perros.
Las autoridades continúan intensificando las campañas de vacunación para controlar y prevenir la propagación de la rabia, enfatizando la importancia de la colaboración comunitaria para proteger la salud pública y evitar futuros casos fatales

